domingo, 28 de junio de 2015

La clonación de un nogal del Cáucaso

Acodado aéreo:  de una rama a un árbol independiente.

En una visita que hice a París, mientras paseaba por los jardines del Trocadero de camino a la Torre Eiffel, apareció ante mis ojos un árbol majestuoso, inmenso, casi diría descomunal, con un diámetro de tronco de más de 2 metros, tal vez el más grueso que había visto en mi vida. Era un Nogal del Cáucaso, Pterocarya fraxinifolia, una imponente juglandácea euroasiática de hasta 30 metros de altura que forma bosques mixtos en Armenia, Georgia, Azerbayán, Ucrania, Rusia, Irán y Turquía.


Nogal del Cáucaso del Trocadero de París. Teniendo en cuenta el dato histórico que sitúa en 1784 la introducción en Francia de esta especie caucásica y dado el grosor del tronco del ejemplar que embellece los jardines del Trocadero, me atrevería a asegurar que podría tratarse del primer nogal del Cáucaso sembrado en Europa Occidental. Tendría por tanto la venerable edad de 231 años, lo cual se correspondería con un crecimiento aproximado de 1 centímetro de grosor al año.

Intenté hacerle una foto de cuerpo entero, pero no pude retroceder más, no recuerdo el motivo, y la parte superior de la copa quedó fuera de la imagen.
 
Trocadero de París fotografiado desde la Torre Eiffel, con el nogal del Cáucaso a la derecha señalado con una flecha.

 
 Cuando volví a Mallorca, tenía tal obsesión por conseguir un árbol de esta especie, que al dia siguiente compré semillas por internet con la Visa. Esperaba recibir unas pocas nueces, pero mi sorpresa fue mayúscula al abrir el paquete del pedido y encontrarme con cientos de semillas aladas, ligeras como las plumas de un gorrión.

 Sembré unas cuantas semillas en un semillero de plástico y a finales de mayo de 2006 nacieron unos arbolitos cuyas primeras hojas parecían los bigotes de un gato.
 
Un mes después, el día 21 de junio de 2006, ya estaba así de hermoso.
 
 Varios años después, el día 8 de octubre de 2011, el más vigoroso ya superaba los tres metros. El nogal del Cáucaso es un árbol de crecimiento muy rápido durante sus primeros años de vida. 

Cada primavera le brotaban múltiples ramillas laterales, que yo le podaba para favorecer su crecimiento vertical. El año pasado, cuando me disponía a podárselas de nuevo, se me ocurrió aprovecharlas para hacerle unos cuantos injertos y acodos aéreos.

Un par de meses antes de esta imagen ya había conseguido que agarrase un injerto por el Método Inglés con Lengüeta de Nogal negro norteamericano, Juglans nigra, sobre la ramilla que se ve por detrás del tronco del árbol. Así que animado por el éxito del injerto interespecífico, quise probar algo todavía más difícil: injertar una ramilla con una púa con hojas de Nogal de Pecan, Carya illinoinensis, por el Método Inglés Simple bajo bolsa de plástico, y al mismo tiempo hacerle un acodo aéreo a la misma ramilla.

En esta imagen ya había terminado de acodar las tres ramillas. En el extremo de la que se dirige hacia la izquierda se ve la brotación del injerto de nogal negro norteamericano. A la derecha se ve la ramilla injertada de nogal de Pecán y en primer plano la ramilla que dejé sin injertar.

 
Los tres acodos y los dos injertos vistos desde el otro lado.

Imagen del injerto recién brotado de nogal negro norteamericano. Unos días después le retiré la atadura hecha con cinta de injertar de la marca valenciana Borrull.

Detalle de los tres acodos aéreos. A la derecha en el suelo se ve el tubo de riego por goteo.

La evolución posterior fue algo frustrante. Ninguno de los tres acodos echaba raíces, así que diez meses después abrí de nuevo las bolsas y comprobé con sorpresa que en el anillo de corteza, que les había quitado a las ramillas en el acodado del año anterior, se había formado una nueva corteza y lógicamente no habían brotado raíces. Así que procedí a retirar un nuevo anillo, esta vez mucho más grande y rascando el cambium con el cuchillo, para impedir que se volviese a regenerar la corteza. Tres meses después el acodo de la ramilla injertada con la púa de nogal negro había echado abundantes raíces, pero en cambio el injerto no había brotado en primavera. Era evidente que el acodado había ahogado al injerto. Tampoco había agarrado en la otra ramilla el injerto de nogal de Pecán, aunque sí había echado abundantes raíces. Procedí entonces a cortar las ramillas enraizadas y las trasplanté en dos macetas individuales con tierra vegetal tipo Composana.

Esta es la ramilla en la que falló el injerto de nogal de Pecán. Se ven las abundantes raíces brotadas dentro del acodo. Una vez trasplantada en una maceta se la regalé a mi amigo y jardinero Llorenç. Si todo va bien, dentro de unos años mi nogal del Cáucaso, nacido de una semilla comprada por internet, tendrá un hijo clónico viviendo feliz en su fantástica finca Sa Barraca Blanca.

Quedaba una ramilla sin enraizar, la más vigorosa y la única que no había sido injertada. Necesitó casi cinco meses para echar raíces, pero al final lo consiguió.


Ramilla vista desde el otro lado.

Tras retirar el papel de aluminio que impide que los rayos del sol sobrecalienten la tierra del acodo y quemen las nuevas raíces, comprobé con alegría que por fin había enraizado.

Había echado una sola raíz muy vigorosa que se había ramificado abundantemente.

Ramificaciones finas de la raíz.

Procedí entonces a cortar la ramilla por su base para separarla de la planta madre.

 Detalle de las raicillas por transparencia.

La ramilla acodada recién separada y apoyada contra el grueso tronco de una de mis dos encinas dulces.

 
El nuevo nogal del Cáucaso una vez trasplantado en una maceta con tierra Composana, que siempre me ha dado muy buenos resultados.

 El siguiente paso fue recortar las hojas más grandes para disminuir las necesidades de agua y nutrientes de la nueva planta, mientras sus raíces se van ramificando. A continuación coloqué el nogal clónico a la sombra fresca de un viejo níspero del Japón. Si todo va bien, en unas semanas ya lo podré situar a pleno sol.

Edito esta entrada el día 14 de noviembre de 2020 para mostraros la evolución del nogal del Cáucaso de las fotos anteriores.

Mide unos 4 metros de altura. Como podéis ver está preparándose para la hibernación.

Su tronco mide unos 9 centímetros a la altura del pecho. En su llamativa corteza blanco-grisácea se pueden apreciar las cicatrices de los brotes laterales que le he ido podando para darle forma de árbol. De no haberlo hecho sería una especie de mata ramificada desde la base.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Licor "Herbes de Mallorca", el chupito de la sobremesa de los mallorquines.

Ya sea tomándolas como un simple chupito o vertiendo dos deditos en un vaso con un cubito de hielo o incluso embebiendo un bizcocho con estas deliciosas "herbes" a modo de pastel "borracho", sea como sea, están siempre deliciosas. Es típico tomar un traguito servido por el anfitrión como colofón final en las comidas con invitados.

 El pasado domingo mis amigos Matilde y Jaume me invitaron a hacer "Herbes" en su fantástica finca, mejor dicho, en su jardín de ensueño con árboles, arbustos, lianas y hierbas de todo el mundo. La mayoría de ingredientes procedían de la misma finca y los que faltaban los aportamos los invitados. A mí me tocó llevar guindas, que son los frutos del cerezo silvestre utilizados en pastelería como cerecitas confitadas y para elaborar el famoso licor alemán Kirsch.

 Mis amigos con todos los ingredientes repartidos sobre la mesa, incluidos el anís dulce y el anís seco o cazalla, cuyo nombre procede del pueblo sevillano de Cazalla de la Sierra donde se elabora desde antiguo. No obstante, para los entendidos, la mejor cazalla es la elaborada en la localidad valenciana de Aielo de Malferit.

 Las "Herbes" pueden ser dulces, secas y mezcladas, dependiendo del tipo de anís que se utilice en su elaboración. En nuestro caso las preparamos mezcladas con el 50% de anís dulce y el 50% de cazalla. Por supuesto, como me ha señalado la anfitriona, la proporción entre anís dulce y anís seco puede variar a gusto del licorero o del consumidor: 2/3 dulce y 1/3 cazalla, 2/3 seco y 1/3 dulce, .... En los bares de la isla los camareros cogen una botella en cada mano y vierten en el vaso del cliente la cantidad de hierbas dulces y hierbas secas que desee.

Son aromáticas, digestivas, antiflatulentas, antiespasmódicas, expectorantes, diuréticas, antisépticas, antioxidantes, etc... El licor casero al cabo de unos meses adquiere un bonito color marrón claro, debiendo desecharse a los dos años por volverse amargo, mientras que el elaborado comercialmente no amarga con el tiempo y mantiene un apetitoso color verde durante años por algún componente químico añadido que evita la oxidación de las hierbas y sus jugos.

INGREDIENTES
(A gusto del licorero. El mínimo son trece ingredientes. El máximo los que uno quiera. El componente básico son las hojas de hinojo que deben predominar sobre los demás ingredientes. )

HOJAS
-Hinojo (fonoll), Foeniculum vulgare.
-Melisa (tarongí), Melissa officinalis.
-Hierbabuena (herba sana), Mentha spicata.
-Menta (menta), Mentha piperita
-Mejorana (moraduix), Origanum majorana.
 -Lentisco (mata llentisclera), Pistacia lentiscus.
 -Hierba de Santa María (cost, herba caragolera), Tanacetum balsamita
-Ruda (ruda), Ruta chalepensis.
-Ginkgo (ginkgo), Ginkgo biloba.
-Pino carrasco (pi blanc), Pinus halepensis.
-Laurel (llorer), Laurus nobilis.
-Níspero del Japón (Nesprer del Japó), Eriobotrya japonica.

FLORES
-Granado (magraner), Punica granatum.
-Rosal (roser), Rosa sp.
 
FRUTOS 
-Guindo (guinder), Prunus cerasus.
-Cerezo (cirerer). Prunus avium.
-Fresas silvestres (fraules), Fragaria vesca.
-Algarrobas (garroves), Ceratonia siliqua.
-Nogal (noguer), Juglans regia.
-Enebro (ginebró), Juniperus oxycedrus.
-Café (cafè), Coffea arabiga.
-Anís estrellado (anís estrellat), Illicium verum.

CORTEZA
 -Canela (canyella), Cinnamomum zeylanicum 

HOJAS y FLORES
-Tomillo (farigola), Thymus vulgare.
-Romero (romaní), Rosmarinus officinalis.
-Salvia (salvia), Salvia officinalis.
-Hierba luisa (herba lluïsa), Aloysia citrodora.
-Malva rosa (vauma rosa), Pelargonium capitatum.
 -Lavanda (espigol), Lavandula latifolia.
-Abrótano hembra (camamil.la), Santolina chamaecyparissus.
-Madreselva (xuclamel), Lonicera implexa.
-Olivo (olivera), Olea europaea.
-Tilo (til.ler), Tilia platyphyllus

HOJAS, FLORES Y FRUTOS
-Naranjo (taronger), Citrus sinensis.
-Limonero (llimonera), Citrus limon.

 Algunos ingredientes junto a las dos botellas de anisado: seco y dulce. Recomiendo ampliar las fotos con un doble click para ver mejor los nombres de las hierbas aromáticas y medicinales.

Más ingredientes.

 Algunos deben utilizarse con mucha moderación por tener un sabor muy acentuado o incluso por ser tóxicos en grandes cantidades.

 Con una hoja de laurel, una de ginkgo, otra de hierba de Santa María, una flor de granado, un trocito de algarroba verde y otro de algarroba madura, un poco de canela en rama, unos granos de enebro y de café, dos acículas de pino, un fruto de anís estrellado, un trozo de hoja de níspero, una rodajita de nuez todavía verde, un brotecito de romero, otro de madreselva, otro de olivo y otro de lavanda es suficiente. En cambio el hinojo, la melisa, el abrótano hembra, la salvia, el tomillo, la hierbabuena, la hierba luisa, la mejorana, el tilo y la menta pueden añadirse en mayor cantidad.

Cestita con guindas (Prunus cerasus), kumquats (Fortunella margarita) y limequats (Limequat eustis). Estos dos últimos frutos, kumquats y limequats, se pueden utilizar en sustitución de la corteza de naranja y limón.

 Antes de comer la deliciosa fideuá valenciana cocinada por la anfitriona, preparamos cada cual su frasco de hierbas.

Nos ayudamos con una lista de ingredientes apuntados en una hoja para no dejarnos ninguno.

El romero es básico pero siempre en poca cantidad. La ruda da mucho sabor y mucho aroma, pero es tan tóxica que con una hojita hay más que suficiente.

Uno a uno fuimos metiendo los componentes en los frascos.

  Una vez introducidos los ingredientes que cada cual ha elegido, se rellena la botella con una mezcla al 50% de anís seco y anís dulce. Se mete un amasijo de hojas de hinojo como relleno final para que sirva de filtro y salgan las "Herbes" limpias al verterlas en un vaso y finalmente se pone la botella en un lugar oscuro durante un mínimo de tres meses, pasados los cuales ya se puede probar el licor.

Terminado el trabajo de licoreros nos abrimos el apetito con un delicioso aperitivo a modo de tapitas preparadas por Biel y después nos zampamos la fantástica fideuá valenciana que se ve al fondo.


domingo, 17 de mayo de 2015

Acodos Aéreos de Higuera Blava y Sevillana

Ayer, mientras estábamos trabajando en el jardín,  a mi amigo Llorenç se le ocurrió la brillante idea de utilizar la fibra que producen las palmeras canarias entre la base de sus palmas como sustrato para hacer acodos aéreos. A mí me pareció una idea muy interesante y, dado que sólo tengo un ejemplar de higuera de la antiquísima variedad mallorquina llamada Blava, decidimos hacer dos acodos en dos de sus ramas colgantes con la finalidad de obtener dos nuevas higueras, una para Llorenç y otra para mí. En este enlace podéis leer el artículo que escribí sobre ella: Higuera Blava: 500 años después volvió a Mallorca.

Esta rama fue una de las dos escogidas para transformarla en un nuevo árbol. En el punto señalado con la flecha roja se procede a hacer dos cortes paralelos en la corteza separados entre uno y dos centímetros.

 Los dos cortes paralelos ya realizados rodeando toda la rama. 

El paso siguiente consiste en cortar el anillo con un corte transversal, procediendo a continuación a despegar la corteza.

Detalle del corte.

Una vez despegado el anillo de corteza queda expuesto el cambium. Algunos entendidos en este curioso método de reproducción vegetativa raspan el cambium para evitar que forme una nueva corteza y otros le aplican hormonas enraizantes. En el caso de los acodos aéreos de las higueras ninguno de los dos procedimientos es necesario. Una vez quitado el anillo de corteza simplemente se rodea con algún sustrato: tierra vegetal, esfagno, turba, fibra de coco, etc... o en el caso que nos ocupa fibra de palmera canaria.

Como no disponíamos de bolsas de plástico grandes y transparentes cortamos un gran trozo de film de cocina al que superpusimos otra capa para que fuera más resistente y colocamos encima una buena cantidad de fibra húmeda de palmera. 

 Detalle de la fibra.

 Con la fibra montada sobre el film rodeamos el anillo descortezado como si fuera un emplasto o una tirita gigante. Lo atamos por ambos extremos para que quedase herméticamente cerrado y luego le dimos varias vueltas de cuerda o rafia apretando para que la fibra húmeda contacte íntimamente con la herida de la corteza.

A continuación se cubre con algún material opaco: papel de aluminio, papel de periódico, plástico oscuro, etc... Se trata de aislar las futuras raíces de la luz del sol.  Nosotros lo rodeamos con papel de aluminio.

 
 Como se puede ver en este acodo aéreo que hice hace años a una rama de Litchí, cada semana o como mucho cada quince días se le inyecta agua con una jeringuilla intramuscular para mantener húmedo el sustrato.

Edito el día 24 de junio de 2015, exactamente 39 días después de realizar estos dos acodos aéreos sobre higuera Blava, para mostraros el resultado.

Uno de los acodos tras retirar el papel de aluminio.

Por transparencia se ven las abundantes raíces emitidas.

Llorenç con los dos acodos aéreos recién separados de la planta madre.

Tras retirar el envoltorio de plástico nos llevamos una grata sorpresa. No cabe duda que las fibras de palmera canaria son un material excelente para fomentar la emisión de raíces.

Realmente espectacular, ¿verdad? Y en sólo 39 días.

Las raíces incluso sobresalen por fuera del envoltorio de film de cocina.

Uno de los acodos aéreos al completo, preparado para ser plantado en una maceta.

Éste es el acodo aéreo de higuera Blava que me quedé yo. El otro se lo llevó Llorenç para plantarlo en su fantástica finca Sa Barraca Blanca.

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Otro ejemplo de acodado aéreo sobre higuera.

En esta imagen podéis ver dos acodos aéreos que hicimos hace dos meses y medio a dos ramitas de mi única higuera sevillana, cuya madre crece junto a la Torre del Oro con la raíces sumergidas en el lodo del Río Guadalquivir. En este enlace podéis leer el artículo que escribí sobre ella: Higuera sevillana, del Guadalquivir a Mallorca.

Tras retirarles el papel de aluminio quedaron expuestas las numerosas raíces que habían emitido por encima del anillo.
 
Llorenç sujetando las dos nuevas higueras sevillanas tras separar ambos acodos de su madre con un corte limpio por su parte inferior.

Eran dos ramitas y ahora son dos higueras.

La maraña de nuevas raíces se transparenta a través del plástico.

 Algunas raíces son especialmente gruesas.

Detalle de las raíces tras quitar la bolsa de plástico.

Ya sólo resta plantar el nuevo arbolito en una maceta, regarlo abundantemente y colocarlo en un lugar con mucha luz, pero sin sol directo. Es frecuente que se le caigan todas las hojas a los pocos días, pero al mismo tiempo empieza a brotar hojas nuevas.