domingo, 2 de septiembre de 2018

Ensalada de Alficoz o Pepino de Armenia con Yogur y tomatitos Cherry

 Aunque se le llame pepino, en realidad el Cucumis melo var. flexuosus es un melón con la pulpa dulce y jugosa cuando está bien maduro. En los pepinos inmaduros la piel es tan fina que si son muy tiernos se pueden comer sin pelar. Esta hortaliza es originaria de Armenia, India y Pakistán. Su cultivo se ha extendido a todas las regiones tropicales y subtropicales de la Tierra, así como también a las que gozan de un clima mediterráneo libre de heladas, como ocurre con sus parientes de la familia de las Cucurbitaceae: melón, sandía, calabaza, calabacín y pepino, que con la ayuda de abundantes riegos u oportunas lluvias primaverales se cultivan con éxito en toda la Cuenca Mediterránea durante los meses cálidos de primavera y verano.

 Alficóz o pepino de Armenia (Armenian cucumber, en inglés) regalado por mis amigos Jaume y Matilde, que lo cultivan en su magnífico huerto-jardín de Son Vivot. Esta hortaliza tiene muchas variedades: piel lisa como el de la imagen, piel rugosa, piel surcada longitudinalmente, verde, amarilla, con rayas blancas, de hábito recto, de hábito curvado, etc...

 Detalle de las rayas blancas y verdes que embellecen los frutos de esta variedad.

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), el nombre ALFICOZ de este melón alargado, procede del árabe andalusí ALFIQQÚS, lengua hablada por nuestros antepasados andalusíes en los dos tercios más meridionales de la Península Ibérica y las Islas Baleares, el llamado al-Ándalus, que enriqueció con más de 7.500 vocablos el castellano hablado por los "conquistadores" procedentes del norte peninsular. El árabe había adoptado este vocablo del idioma arameo rabínico de sus primos hebreos PIKKUSA, que significa quitar el rabillo al cohombro o pepino para consumirlo. Así pues pikkusa (arameo) ---> al pikkusa (árabe) ---> alpiqqús (andalusí) ---> alficoz (castellano). El idioma catalán también adoptó este nombre andalusí para los pepinos de Armenia ---> ALFICÒS.

 Tomatitos Cherry regalados también por Jaume y Matilde por mi cumpleaños de hoy. La tierra de su huerto les encanta a estas tomateras, que producen cantidades ingentes de frutillas pequeñitas y extraordinariamente deliciosas, con un sabor intenso a tomate y un equilibrio ideal entre acidez y dulzor. Yo me los zampo tal cual como si fueran cerezas.

Detalle de los tomatitos Cherry que parecen perlas rojas.

He probado la piel del alficoz y se me ha antojado un poco amarga, por lo que he preferido pelarlo.

La pulpa está formada por unas paredes carnosas de color verde y un tejido esponjoso que rodea las semillas.

Detalle de las curiosas semillas onduladas todavía inmaduras del alficoz de Armenia. 

He retirado las semillas y me han quedado las paredes carnosas y tiernas. No están muy dulces porque el alficoz todavía no está maduro. Me imagino que al madurar se puede comer como si fuera melón, aunque en general se consume tierno e inmaduro.

 La pulpa troceada.

 En los países de donde es originario el alficoz se suele consumir en ensalada mezclado con yogur natural sin edulcorar. Y ya que os he hablado de la etimología del vocablo alficoz, la palabra yogur procede del turco yogurt, que nos llegó a través del francés yogourt.

 Dos yogures por persona son suficientes.

 En algunos países asiáticos la ensalada se aliña con sal, pimienta y cominos enteros o molidos. Se echa una pizca de pimienta y otra de comino en una sartén con unas gotas de aceite y se tuesta un poco, consiguiendo así que su aroma y su sabor se intensifiquen.

 A continuación se echa en la ensalada y se mezcla con el resto de ingredientes.

 Detalle de las especias tostadas (fritas). El comino le da un toque oriental. Si se prefiere sin comino se aliña simplemente con sal y pimienta.

 La ensalada ya preparada. En este momento se prueba y se rectifica de sal al gusto.

 Se le añaden los tomatitos Cherry y se sirve bien fría.

Se puede comer como plato único en dietas para no engordar y/o adelgazar, como es mi caso, o bien como una simple ensalada de acompañamiento de platos más contundentes.

¡BUEN PROVECHO, AMIGOS!

sábado, 21 de julio de 2018

Té verde con jengibre y miel de azahar

UNA MANERA DELICIOSA DE PERDER PESO

Uno o dos tés como éste al día me quitan el apetito. De esta manera tan saludable consigo comer mucho menos sin sentir hambre, y ya he perdido seis kilos en dos meses. ¡Bendita Camellia sinensis y bendito Zingiber officinale!

 Dan ganas de tomar un sorbo, ¿verdad?

 Aquí tenéis los tres ingredientes, además del agua: Té verde chino, adquirido en una tienda de productos asiáticos, un trozo de rizoma de jengibre y un tarro de miel de azahar del Valle de los Naranjos (Sóller-Mallorca).

 Tetera de un vistoso color azul turquesa.

 Este té es delicioso. Cuando lo termine me llevaré la cajita a la misma tienda para comprar otra igual.

 Detalle del té verde.

 Una docena de trocitos de jengibre fresco cortados bien finos para que transmitan al té todo su sabor, aroma y propiedades salutíferas.

 La miel de azahar de Sóller es extraordinaria. Algunos días la sustituyo por azúcar y el sabor del té cambia radicalmente. Es más ácido y se percibe más el jengibre. En cambio con miel es mucho más suave.

¡Buen provecho, amigos!

sábado, 7 de julio de 2018

Berenjenas rellenas de Ajoarriero o Atascaburras

Hola amigos: hoy me ha dado el venazo de preparar unas berenjenas rellenas de ajorriero. Os aseguro que el experimento ha valido la pena.


INGREDIENTES PARA DOS PERSONAS

-Una patata grande.
-Dos ajos.
 -Un lomo de bacalao salado de unos 300 gramos.
-Tres berenjenas.
-Aceite de oliva virgen extra.
-Sal al gusto.
-Pan rallado o queso rallado.

El día anterior se pone el bacalao a desalar en agua, cambiándola varias veces. Una vez desalado se hierve sólo cinco minutos para que quede jugoso y tierno y se reserva.

Se hierven las berenjenas y la patata sin pelar en agua y sal. Se sacan del agua y se dejan enfriar. Una vez frías se pela la patata y se parten por la mitad a lo largo las berenjenas y se vacían de pulpa.

Se prepara el ajoarriero en un mortero picando los ajos con un pellizco de sal y añadiéndoles la patata y un poco de aceite de oliva virgen extra hasta conseguir un puré jugoso. Si queda demasiado espeso se le añade un poco del agua de hervir el bacalao.

A continuación se desmenuza el bacalao procurando retirar las espinas sin deshacerlo demasiado, y se añade al ajoarriero.

Se pica la pulpa de las berenjenas y se añade también a la mezcla anterior.

Con la ayuda de una cuchara sopera se rellenan las berenjenas con la mezcla, se espolvorean con pan rallado o queso rallado y se meten en el horno a 200ºC durante unos 10 minutos. Luego se gratinan otros 5 minutos y a comer.


Os aseguro que me han sabido a gloria.

¡Buen provecho, amigos!


domingo, 1 de julio de 2018

Brotes de Bambusa vulgaris con albondiguillas al jengibre y setas shitake

Salvo escasas excepciones, la inmensa mayoría de brotes tiernos de bambú son comestibles, y algunos excelentes. El único inconveniente es su riqueza en compuestos de cianuro, altamente tóxico, que las primitivas y gigantescas hierbas gramíneas, llamadas cañas de bambú, sintetizan y acumulan en sus brotes o hijuelos para evitar que los herbívoros se los coman. Para sortear este inconveniente, basta con hervir los brotes en agua y sal durante unas dos horas, cambiando el agua tres veces, para que los compuestos de cianuro, que son termolábiles, queden inactivados y los brotes se conviertan en un manjar, una delicatessen.

 Ayer, mientras regaba el jardín, me fijé en los nuevos brotes o hijuelos que mi vieja Bambusa vulgaris estaba echando en la periferia de su gran rizoma que ocupa unos cuatro metros cuadrados. Hacía tiempo que quería probar sus brotes, pero nunca me acordaba de recolectarlos en el momento preciso, es decir, cuando son más tiernos. Sólo le cogí tres. No estaba seguro de que fueran comestibles. Cuando llegué a casa busqué bambúes comestibles en google (edible bamboo species) y encontré una página con una larga lista, y allí estaba la Bambusa vulgaris.

 Sabía que en crudo los brotes de bambú son tóxicos. Así que busqué la manera de eliminar el veneno y tras informarme bien y visionar varios videos en youtube, me dispuse a cocinar mis tres brotes. Como véis en la imagen, empecé quitando las hojas más correosas y la punta de los hijuelos.

 Los tres brotes ya preparados para la cocción.

 Los metí en una cazuela con agua y sal.

 Y tras hervirlos durante dos horas, cambiando el agua tres veces, y retirar las partes más correosas, me quedaron tal como los véis en la imagen.

 Los corté en láminas finas y los reservé para preparar un plato con ellos.

 
 La parte proteica del plato consiste en unas albondiguillas hechas con carne de cerdo muy picada (se puede sustituír por carne de vacuno, de pollo o de cualquier pescado).

INGREDIENTES DE LAS ALBONDIGUILLAS
 (Para dos personas)

-300 gramos de carne picada de cerdo.
-Un trozo de rizoma de jengibre, pelado y triturado.
-Un ajo grande.
-Un chorrito de aceite de sésamo.
-Un chorrito de salsa de soja.
-Pimienta negra en polvo.

 Se fríen en aceite vegetal al que se le añade un chorreón de aceite de sésamo.

 Y una vez doradas se reservan.


LOS DEMÁS INGREDIENTES DEL PLATO
(para dos personas)

-200 gramos de setas shitake.
-Dos calabacines muy tiernos.
-Dos zanahorias medianas.
-Una lima.
-Aceite de sésamo.
-Salsa de soja.
-Pimienta negra en polvo.

 Los calabacines y las zanahorias ya cortados.

 Se fríen en el mismo aceite de las albondiguillas. En primer lugar se echan las zanahorias, a continuación el calabacín y finalmente las setas shitake. Una vez están tiernas se sacan del aceite, éste es guardado para un posterior uso o simplemente eliminado, y se echan en la misma sartén las verduras, las setas, los brotes de bambú y las albondiguillas, y se rehoga todo junto durante un minuto, añadiendo un chorro de salsa de soja, el zumo de una lima y pimienta negra al gusto. No le he echado sal, ya que la salsa de soja ya es salada.

 Y aquí tenéis Los brotes de Bambusa vulgaris con albondiguillas al jengibre y setas shitake. Los brotes tienen una consistencia a la vez tierna y crujiente y un excelente sabor. El plato en su conjunto me ha sabido a gloria. 

¡Buen provecho, amigos!