martes, 4 de junio de 2019

Crecimiento en espiral del tronco del árbol mundani

Las fibras de lignina del árbol Acrocarpus fraxinifolius, una leguminosa forestal de Asia tropical, crecen en sentido dextrógiro como las manecillas de un reloj.

Su estructura se asemeja a las fibras de una cuerda que, retorcidas, confieren más resistencia. 

Si a ello le añadimos una amplia base de sustentación con las raíces abiertas en forma de pata de garza, tendremos un diseño ideal para soportar sin problemas el embate de vientos huracanados. 

La naturaleza se las sabe todas.

lunes, 13 de mayo de 2019

El lapacho rosado, Handroanthus impetiginosus, una bignoniácea americana espectacular

El Lapacho rosado, Árbol de Ipé rosa, Tabebuia rosada, Ocobo, Maculís, Cortez negro, Tajy hu en idioma guaraní, etc... es un bellísimo árbol de la familia de las Bignoniaceae, que crece de forma natural desde México hasta Argentina (tercio más meridional de América del Norte, toda América Central y toda América del Sur). Se le podría considerar, pues, el árbol latinoamericano por excelencia. Alcanza los treinta metros de altura y un diámetro de tronco de ochenta centímetros.

Por la extraordinaria belleza de su floración primaveral, cuyas flores se abren antes de que aparezcan las primeras hojas, es muy utilizado como ornamental, tanto en calles, plazas y jardines públicos, como en jardines privados. Soporta bien el frío invernal moderado por su condición de caduco, aunque prefiere un clima subtropical o mediterráneo sin heladas.

 Sus flores en forma de trompeta, típicas de las bignoniáceas, tienen un color rosado intenso con una mancha amarilla en su interior.
(Recomiendo ampliar las fotos con un doble click)

 Las semillas se forman en el interior de una cápsula alargada. Son muy planas y aladas, como trocitos de papel seco. Su forma y su peso liviano les permiten volar arrastradas por el viento hasta distancias superiores a un kilómetro, lo que facilita su dispersión por anemocoria. Deben ser sembradas sobre un sustrato húmedo, a pleno sol, sin cubrirlas con tierra, simplemente depositadas sobre ella, pues necesitan luz directa para que su embrión despierte del letargo interno y germine echando una raíz por debajo de la semilla que penetra en el sustrato y un brote que crece hacia el sol, tal como ocurre en la naturaleza. Si se entierran en la tierra, no germinan y acaban pudriéndose.

Lapacho rosado de nueve años de edad sembrado en Mallorca, cuyo clima mediterráneo suave parece gustarle. Foto realizada el 27 de junio de 2009. Empezó a florecer a los once años.

 Mismo lapacho rosado a los diecinueve años de edad, con una floración rosada espectacular. Foto realizada el dia 13 de mayo de 2019. Todavía no habían brotado las hojas.

 Bellísima copa florida del lapacho rosado anterior.

Detalle de la floración recortándose contra un cielo nublado.

 Capullos florales a punto de abrirse.

 Visión lateral de una flor. Se aprecia su superficie aterciopelada.

Detalle de la misma flor vista de frente con su mancha amarilla.

Su madera es amarilla, muy dura y rica en taninos. De su corteza oscura y rugosa se extrae el lapachol, que fue investigado como un posible tratamiento para el cáncer. Su toxicidad, sin embargo, hizo desistir a los científicos y su estudio fue abandonado, aunque podría reanudarse si los químicos consiguen modificar su molécula para disminuir su toxicidad. En medicina popular es utilizado en forma de tisana para tratar problemas del aparato urinario.

domingo, 14 de abril de 2019

Tortilla de patatas peruanas Vitelotte noire con setas y espárragos trigueros

 Las patatas peruanas Vitelotte noir ya se encuentran con facilidad en verdulerías y grandes superficies, y cada vez a mejor precio. Hoy me ha dado el venazo de preparar una tortilla con estas patatas violetas, que están cargadas de antocianinas moradas con un potente efecto antioxidante y anticancerígeno. 

Dan ganas de echarle el diente, ¿verdad?

Ingredientes para dos o tres raciones:
 
-750 gramos de patatas Vitelotte noire.
-450 gramos de setas: shetake, portobello y champiñón común.
-Un manojito de espárragos trigueros.
-3 ó 4 hojas de achicoria silvestre, Cichorium intybus.
 -Tres o cuatro ajos.
-Tres huevos de oca.
-Aceite de oliva virgen extra.
-Sal y pimienta al gusto.

 ¡Mirad que espectáculo!

 Las patatas anteriores partidas en dados. 
 
Se fríen en abundante aceite de oliva virgen extra, de la misma manera que para hacer una clásica tortilla de patatas, y una vez fritas se reservan.
 
 En el mismo aceite se fríen las setas y los ajos troceados.
 
 Cuando las setas están casi hechas, se añaden los espárragos trigueros y las hojas de achicoria silvestre, sólo durante un par de minutos para no quemarlos.

 Con todo frito se cascan tres hermosos huevos de oca, o en su lugar cinco o seis huevos de gallina campera.

 Cada huevo de oca equivale a dos huevos de gallina.

 Y aquí la tenéis.

Tiene un sabor intenso a todos sus ingredientes. 
¡Absolutamente deliciosa!


martes, 26 de marzo de 2019

Puccinia distincta, la asesina del Senecio rodriguezii

Un genocidio botánico, como siempre a manos del hombre

 El Senecio rodriguezii, una joya botánica extraordinariamente vulnerable, es la víctima indefensa de la letal Puccinia distincta, un hongo que el hombre introdujo en las Islas Baleares con la importación de plantas de jardín infectadas, probablemente de Bellis perennis. 

Como si de una placa de Petri de laboratorio de microbiología se tratase, esta pequeña colonia de Puccinia distincta crece sobre esta hojita peludita y crasa, del tamaño de la yema de mi dedo índice, de un diminuto ejemplar de Senecio rodriguezii que crece a pocos metros del mar en la costa noroeste de Mallorca.

 Las rocas costeras de este pequeño paraíso, con una diminuta islita al fondo, S'Illeta, es el hábitat preferido del Senecio rodriguezii. Le encanta el mar, hasta el extremo que si se siembra de semilla lejos de él, las plántulas sólo sobreviven unos meses. Necesita enraizar entre las grietas de las rocas salpicadas por las olas marinas. Sólo así es feliz.

Sus florecillas diminutas, de no más de dos centímetros de diámetro, vistas de cerca son verdaderas joyas con un diseño y una combinación de colores de una belleza exquisita.

 En sus hojitas gruesas y rugosas acumula agua y nutrientes para poder soportar largos períodos de sequía. Tienen un color verde pálido que adopta un tono grisáceo casi blanco cuando la planta crece a pleno sol. Están cubiertas de una finísima pilosidad, que les permite resistir la intensa insolación del verano de Mallorca y Menorca, su único hogar en todo el planeta.

 Como en todos los senecios, los frutos son aquenios (semillas) con un vilano algodonoso en su extremo a modo de aspas de helicóptero, que les facilita volar lejos de la planta madre para colonizar nuevos territorios a través del viento (Anemocoria).

 Y ahí tenéis el drama, la terrible infección fúngica que mata de una manera lenta e irreversible a los individuos contagiados. Recomiendo ampliar las fotos con un doble click para apreciar mejor los detalles.

Este domingo pude comprobar con gran tristeza que afecta a más del 50% de las ejemplares en este reducido hábitat de los alrededores de S'Illeta.

La infección se inicia con una espora que cae sobre una hoja y empieza a crecer alimentándose de sus tejidos y poco a poco se va extendiendo al resto de hojas, tallos, capullos y flores, hasta acabar con la plantita.

 En esta imagen podemos ver dos especies de Senecio enfermas, arriba el Senecio vulgaris y abajo el Senecio rodriguezii, compartiendo el mismo hábitat.

Los cuerpos fructíferos del hongo Puccinia distinta sobresalen en forma de microscópicas copitas amarillas, que desprenden millones de esporas. Éstas tanto pueden ser dispersadas por el viento (anemocoria) como por el agua del mar o de los torrentes que desembocan en él (hidrocoria).

Vi los primeros ejemplares infectados en la primavera de 2013. Anteayer la infestación había aumentado hasta límites peligrosos para la supervivencia de este bellísimo endemismo balear. Si no se produce alguna o varias mutaciones en los ejemplares de las próximas generaciones, que les hagan resistentes a la Puccinia distincta, su futuro a corto plazo pinta muy negro. Ojalá consiga sobrevivir. Es una de las plantas endémicas más bonitas de nuestras islas.

 ¡Deseadle suerte, amigos!