viernes, 31 de julio de 2026

Diospyros lotus, el caqui silvestre euro-asiático

A diferencia del caqui chino cultivado como frutal en todos los países del Mundo con un clima subtropical y mediterráneo sin heladas, de nombre científico Diospiros kaki, el caqui silvestre, Diospyros lotus, que crece como árbol forestal en los bosques del sudeste de Europa y en Asia menor, Asia central, el Cáucaso y cara sur del Himalaya, es casi desconocido en Europa occidental. Y digo casi porque en realidad es mucho más abundante de lo que en principio debería ser, sobre todo en campos y bosques de los países ribereños de la Cuenca Mediterránea, donde se ha asilvestrado a través de semillas y de hijuelos de raíz.
 
Diospyros lotus asilvestrado cargado de frutos en noviembre, creciendo en un bosque de la Serra de Tramuntana de Mallorca a partir de una semilla defecada por un ave. En los bosques originales llegan a alcanzar los 30 metros de altura.
 
Abundantes frutos del Diospyros lotus anterior. Maduran escalonadamente desde finales de septiembre hasta principios de diciembre. Bien maduros (deben ser rojos y blandos al tacto) son una golosina para las aves, a las que ayudan con sus azúcares a acumular grasa para soportar el frío invernal. Antes de alcanzar la completa maduración son muy duros y terriblemente astringentes, de manera que las aves evitan picotearlos.

Aquí ya se ven maduros en su punto óptimo para ser consumidos.
 
Hojas de Diospyros lotus, en general más pequeñas, de consistencia blanda, de un verde más pálido y mate que las del caqui cultivado y muy pilosas.

Las diferencias en las hojas son muy llamativas. Las del caqui cultivado són más grandes, más oscuras, muy brillantes, de consistencia dura y carentes de pilosidad.

En esta imagen podemos apreciar las diferencias entre las hojas de las tres principales especies del género Diospyros.
 
Envés de las hojas anteriores. Todas son más pálidas en su cara inferior.

Fotografía al microscopio de la pilosidad de las hojas de Diospyros lotus.
 
Abundante pilosidad lanosa que recubre el pecíolo.

Flores masculinas de Diospyros lotus en primavera. Pertenecen a un ejemplar procedente de un hijuelo de raiz de un caqui cultivado injertado sobre un patrón de Diospyros lotus. En Europa y Asia el caqui silvestre euro-asiático es el patrón más utilizado para injertar el caqui hembra chino. En América los viveristas también usan como patrón la especie silvestre americana Dispyros virginiana.
 
Frutos de Diospyros lotus en diferentes grados de maduración. Suelen medir entre 2 y 4 centímetros de diámetro.

Fruto de Diospyros lotus partido por la mitad. Por transparencia de ven las abundantes semillas rodeadas de una jugosa pulpa dulcísima, con la intención de que las aves se las traguen y las lleven lejos de la planta-madre con sus deyecciones.
 
Pulpa de un fruto muy maduro de Disopyros lotus. En la boca son un verdadero bombón.
 
Semillas de Dyospiros lotus mucho más pequeñas que las del caqui cultivado.

 Para más información recomiendo el artículo ---> Los caquis cultivados son hembras partenocárpicas.
 
 
 

 

domingo, 11 de agosto de 2024

INJERTO DE HENDIDURA APICAL EN HIGUERA


   Tradicionalmente, en Mallorca las higueras se suelen injertar por el método de chip mallorquín desde finales de marzo hasta principios de agosto. Este año he querido probar un método de injerto que nunca había hecho: Hendidura plena apical. Otro método que tampoco he probado en higueras és el de corona. Algún dia lo haré.

   Debo reconocer que debería haber hecho los injertos en abril o mayo, que son los meses en que suelen agarrar el 90% de chips, pero pasó el tiempo y cuando me decidí ya estaba terminando la primavera. 

Para hacer esta entrada he recurrido a varios injertos de hendidura diferentes y en distintas fechas. El calor tórrido de los últimos meses me ha jugado una mala pasada y de ocho injertos de hendidura apical que he hecho sólo me han agarrado cuatro:

   —Uno de higuera turca Bursa Siyahi sobre higuera híbrida.

   —Dos de higuera argelina Theniet El Had sobre dos cabrahigos.

  —Uno de higuera norteamericana White Texas Everbearing sobre higuera mallorquina Morro de Bou.

El motivo de estos injertos es conservar estas tres variedades, ya que por desgracia solo tengo una higuera Bursa Siyahi y una Theniet El Had, que no acaban de sentirse a gusto en Mallorca y este año su brotación primaveral ha sido más bien escasa y no han cuajado ningún higo. Hace unos años planté tres cabrahigos para que la caprificación fuera natural, pero los prohigos de esta primavera estaban vacíos de avispillas Blastophaga psenes y los frutos se han caido por falta de polinización. El próximo año tendré que buscar prohigos en las montañas cercanas y realizar una caprificación manual. Confío que con el tiempo mis tres cabrahigos empiecen a ser reservorios de avispillas y cumplan con su misión de fecundar las tres higueras tipo Esmirna de mi huerto: Bursa Siyahi, Theniet El Had y una Napolitana Blanca que me traje del Jardín botánico de Roma.

Para empezar, he cortado el extremo de una rama. Cuanto más tierna sea la rama del patrón, más posibilidades habrá de que agarre la púa del injerto.
 
A continuación le he hecho un corte longitudinal de unos 4 - 5 centímetros con el cuchillo de injertar.
 
Detalle de mi cuchillo de injertar.
 
Seguidamente he procedido a rebajar en bisel por los dos lados el extremo inferior de la púa.
 
Visión lateral del corte en bisel de la púa. 
 
Púa ya inserida en el corte longitudinal del patrón. Tanto la púa como el patrón deben tener el mismo grosor. Le he dejado el pecíolo de una hoja, para que con sus jugos alimente la púa hasta que se produzca la unión de los tejidos y el patrón ya suministre agua y nutrientes al injerto.
 
A continuación he atado las dos partes con una cinta especial para injertos herbáceos y delicados. 
 
Con la misma cinta se debe cubrir el extremo del corte longitudinal del patrón para evitar que se deshidrate.
 
Encontraréis esta cinta en cualquier ferreteria, cooperativa agrícola o vivero. También la podéis comprar por internet.

Es muy importante evitar la deshidratación de la púa o estaca. Para ello he rodeado el injerto con film de cocina, que mantendrá la humedad hasta que se produzca la unión de los tejidos.
 
Y como el sol es cada vez más tórrido, he cubierto el injerto con hojas de la misma higuera, que mantendrán el injerto un poco más fresco y evitarán que se cueza literalmente bajo los rayos del sol.
 
Injerto exitoso de higuera norteamericana White Texas Everbearing, que da unos higos extraordinarios, sobre higuera mallorquina Morro de Bou. Esta variedad de higuera de Texas no soporta la tierra de mi huerto y no consigo que crezca más allá de los dos palmos. En cambio, una estaca enraizada que le dí a un amigo que vive en otro pueblo ha crecido exhuberante y cada año produce una gran cosecha de higos deliciosos. Así que el pasado día 18 de julio le pedí dos estacas a mi amigo y procedí a injertarlas sobre dos ramas de mi higuera Morro de Bou. Dieciocho días después, les quité la protección de hojas y el envoltorio de film de cocina y el de la imagen ha sido el único que ha agarrado. Lleva seis días a pleno sol y sin protección y sigue bien verde y turgente, lo cual quiere decir que se ha producido la unión y el patrón ya le suministra agua y nutrientes. El otro injerto se ha secado. 
 
Y para acabar, os quiero mostrar este injerto exitoso de higuera argelina Theniet El Had sobre una pequeña higuera nacida de semilla dentro de una maceta. Lo hice el día 15 de junio y, como véis, ya está brotando vigorosamente. No le quitaré la atadura de cinta plástica hasta que la brotación mida más de un palmo.

Para los que os animéis, podéis hacer este tipo de injerto de Hendidura Plena Apical desde principios de abril hasta principios de septiembre. Si los hacéis muy entrado el verano, la púa no brotará hasta la primavera del año siguiente.


lunes, 25 de diciembre de 2023

Suncus etruscus, la musaraña más pequeña de Mallorca

La musaraña enana, Suncus etruscus, comparte su diminuto tamaño con el murciélago-mariposa endémico de Cuba, Nyctiellus lepidus. Con un peso de entre 2 y 3 gramos ambos son considerados los dos mamíferos más pequeños que habitan la Tierra. También comparten su alimentación, que es 100% carnívora.

Musaraña enana encontrada muerta el día 17 de abril de 2014 en la falda de una montaña de Sóller, en plena Serra de Tramuntana de Mallorca. Fijaos en su diminuto tamaño comparado con mi mano. Su color es pardo-grisáceo, para mimetizarse con el medio.
 
Se sospecha que fue introducida en Mallorca el siglo pasado, pero no hay evidencias científicas de ello. También cabría la posibilidad de que fuera autóctona. En todo caso sería una introducción intencionada, dada su imperiosa necesidad de alimento. Sólo podría llegar viva a la isla siendo alimentada constantemente durante el largo viaje.

Su cuerpo mide 6'8 cms. del hocico hasta la punta de la cola.

Al ser tan pequeña y tener una superfície corporal muy grande con respecto a su tamaño gasta mucha energía para mantenerse caliente. Tiene un metabolismo tan elevado que su corazón llega a los 1200 latidos por minuto, lo que hace que su cuerpo tiemble cuando se pasea en busca de alimento. 

Su apetito es voraz. Precisa tenerlo, ya que si está más de tres horas sin comer, muere literalmente de inanición.

Presenta un largo hocico puntiagudo con una nariz extremadamente sensible, tanto en el olfato como en el tacto, todo ello complementado con largas vibrisas muy sensibles a la más pequeña vibración de sus presas: insectos, arácnidos y gusanos, que son su principal alimento.

Su parte ventral con un color blanco-grisáceo es más clara que el dorso. Presenta unas patitas diminutas de roedor.

Su colita de 3 cms. es casi tan larga como su cuerpo.

Y aquí tenéis otro ejemplar de Suncus etruscus encontrado nueve años y medio después, el día 19 de noviembre de 2023, en un huerto de naranjos de Sóller a unos escasos 50 metros del anterior.

domingo, 3 de septiembre de 2023

Crataegus ruscinonensis, un híbrido natural que crece espontáneo en todo el Mediterráneo

 
La rosácea silvestre Crataegus ruscinonensis es un híbrido natural entre el acerolo cultivado, Crataegus azarolus y el espino albar, Crataegus monogyna.
 
Hace algo más de 33 años, en febrero de 1990, recorriendo en coche el trayecto que une los municipios mallorquines de Valldemossa y Banyalbufar, situados en la Serra de Tramuntana, de pronto me llamó la atención un arbolito de unos 4 metros de altura cargado de frutillas rojas que crecía silvestre en la cuneta izquierda de la carretera. Enseguida supe que se trataba del rarísimo híbrido natural entre un acerolo y un espino albar, que ya había visto en foto en blanco y negro en uno de los cuatro tomos de la Flora de Mallorca del botánico Francesc Bonafé. Tenía un aspecto arbustivo con muchos hijuelos brotando de la base del tronco protegidos por una espinas temibles y se veía a las claras que había sido ramoneado multitud de veces por las cabras y las ovejas.
 
No pude resistir la tentación de llevarme un par de aquellos hijuelos y, como no llevaba nada para cavar, los arranqué con la mano. Ninguno de los dos tenía raíces, lo cual me frustró bastante, pues supuse que no me agarrarían.
 
Al llegar a mi huerto, que acababa de adquirir unos meses atrás, planté los dos hijuelos juntos en el mismo hoyo con el convencimiento de que no agarrarían. Medían entonces unos dos palmos con un grosor de tallo de unos 4 milímetros. Un par de meses después, a principios de primavera, contra todo pronóstico uno de los hijuelos brotó vigorosamente, mientras el otro se secaba sin brotar. Al cabo de 18 años, el día 24 de marzo de 2008, mi Crataegus ruscinonensis lucía esplendoroso lleno de vida cargado de fragantes flores blancas, como podéis comprobar en la imagen anterior. Medía entonces 5 metros con un grosor de tronco en la base de uno 20 centímetros.
 

Ahora, con 33 años, se acerca a los 7 metros de altura y su tronco en la base mide 30 centímetros.
 
 
 Está magnífico y en nada se parece a su arbustiva madre clónica de la carretera de Banyalbufar. 

Para conseguir que creciera como un árbol le tuve que ir podando las ramitas laterales del tallo y los hijuelos de la base, que se obstinaban en brotar, y hoy en día tiene un tronco recto libre de brotes que se ramifica a la altura de dos metros. 
 
La corteza es ligeramente rugosa de color marrón-grisáceo. Las raíces en la base se abren en pata de garza para dar estabilidad al árbol.
 
Ramificación algo anárquica que, sin embargo, en su conjunto es bastante simétrica, equilibrada y bella. Prueba de ello es que el a veces huracanado viento del sureste, el cálido sirocco procedente del Sáhara, que suele soplar con frecuencia en mi huerto, nunca le ha arrancado, desgajado o quebrado ninguna rama, ni siquiera una ramilla, como he podido comprobar estos días tras soplar el sirocco a más de 100 kms. por hora.
 
Las ramillas cercanas al tronco, herencia de su progenitor espino albar, están cubiertas de espinas temibles, como si el árbol quisiera impedir que algún animal se encarame a su copa. En cambio, al igual que ocurre en su progenitor acerolo, el resto de ramas y ramillas carecen de espinas.

Sus abundanres flores se abren en corimbos. Lucen un blanco inmaculado y desprenden un aroma delicioso.

Como en todas las rosáceas sus flores tienen 5 pétalos redondeados. Sus 20 estambres son bastante largos y en su extremo acaban en una antera anaranjado-marronosa. Su único pistilo, ligeramente más corto que los estambres, en su extremo acaba en un estigma amarillo-verdoso. El tamaño de las flores está a medio camino entre las de sus dos progenitores.
 
Sus hojas son trilobadas con dos profundas escotaduras.

En esta imagen combinada se pueden ver las diferencias entre sus hojas y las de sus dos progenitores.

Y en esta otra imagen se puede apreciar la diferencia en el tamaño de sus frutos.
 
Y finalmente aquí tenéis la pulpa. Tiene exactamente un sabor y una textura a medio camino entre la dulce, jugosa y ligeramente ácida de una acerola y la más harinosa y menos ácida de los pomos del espino albar. Yo me meto media docena en la boca y os aseguro que son una explosión de sabor y jugosidad. Cada fruto tiene entre una y tres semillas rodeadas por la pulpa.