jueves, 1 de abril de 2021

ABIES PINSAPO, NUESTRO ABETO DE RONDA

 

Ahora es un endemismo exclusivo de Cadiz y Málaga, pero hace siete millones de años, en pleno Mioceno Tardío, vivía en todo el llamado Macizo Bético-Rifeño, un pliegue tectónico que surgió del choque entre la placa africana y la europea, que iba desde las entonces montañas Baleares (que al subir posteriormente el nivel del mar mediterráneo, tras la gran crisis climática del Mesiniense, se convirtieron en las actuales islas Baleares) hasta las montañas del Rif marroquí, pasando lógicamente por la Serrania de Ronda. Este pliegue tectónico miocénico, junto con un cambio climático que enfrió el planeta, provocó el desecamiento casi completo de la Cuenca Mediterránea y la acumulación del agua dulce en la Antártida.

 Límites del Macizo Bético-Rifeño durante el Mioceno Tardío. 
 
El actual río Guadalquivir era entonces una gran lengua oceánica adentrándose hacia el interior de lo que con el pasar de los millones de años sería la Península Ibérica. Y el mar Mediterráneo se había convertido en un desierto con algunos lagos salobres, hacia donde volaban bandadas de millones de flamencos para alimentarse de crustáceos y algas halófilas.

La distribución actual de dos helechos relictos nos demuestra bien a las claras la existencia del Macizo Bético-Rifeño: la especie Dryopteris tyrrhena, que en la actualidad sólo vive en la cima del Puig Major en plena Serra de Tramuntana de Mallorca y en la Sierra Nevada granadina, única localidad de este helecho en la Península Ibérica; y la especie Asplenium azomanes cuyas poblaciones actuales se distribuyen por todas las montañas que un día formaron el Macizo Bético-Rifeño, desde Mallorca, Ibiza y Formentera hasta el Algarve portugués, pasando por Murcia, Almería, Albacete, Jaen, Granada, Málaga y Cádiz.
 
Cuando con un nuevo movimiento tectónico de las placas europea y africana se separaron Europa y África, se formó el actual Estrecho de Gibraltar, que permitió la entrada de agua del océano Atlántico hacia el mar Mediterráneo, la cual, junto con un cambio climático que calentó el planeta y favoreció un aumento de las lluvias, llenó la Cuenca Mediterránea en tan solo mil años. Los científicos calculan que la catarata de agua atlántica que caía dentro del mediterráneo medía unos asombrosos 2.000 metros. 

Fue entonces, al quedar separadas las poblaciones del Abies pinsapo béticas de las rifeñas, que las norteafricanas, con el pasar de los millones de años, a través de mutaciones adaptativas, se diversificaron en dos nuevas especies de abetos, claramente emparentadas con el Abies pinsapo, pero con cambios genéticos y fenotípicos suficientes para definirlas como especies diferentes: Abies maroccana y Abies tazaotana.

 
Y aquí tenéis a mi Abies pinsapo, mi niño mimado. Acaba de cumplir 36 años y mide unos cinco metros. Nació en la primavera de 1985. Cuando en 1987 lo compré como prebonsai en un vivero especializado en la producción y venta de estos mini-árboles media unos 15 centímetros. Entonces todavía no tenía tierra propia y me dedicaba a los bonsais. Cuando en octubre de 1989 adquirí un huerto de naranjos en la falda de una montaña que mira al mar, situado en plena Serra de Tramuntana de Mallorca, indulté a todos mis pequeños árboles y los planté en tierra para que pudieran crecer libres y a sus anchas, y en definitiva felices a su manera, bien repartidos por las ocho terrazas o bancales que conforman mi huerto-jardín.
 
Además del Abies pinsapo, también liberé de vivir atormentados: una bellísima haya francesa, Fagus sylvatica, que me traje pequeñita de mi viaje al Pirineo francés; un Cedro del Líbano, Cedrus libani, que entonces medía menos de un palmo y ahora es un gigante bellísimo de más de diez metros de altura; un cedro del Atlas de hábito pendular, Cedrus atlantica var. pendula, injertado sobre un diminuto patrón de cedro del Atlas nacido de semilla, que crecía practicamente echado sobre la tierra y al que obligué a crecer erguido atándole el tallo principal a un soporte metálico de dos metros, de manera que, al lignificarse, perdió su hábito pendular y ahora crece bien derecho y está magnífico; y finalmente un tilo, Tilia cordata, también del Pirineo francés, al que liberé también del corsé de su diminuta maceta de proyecto de bonsai y ahora se ha convertido en un árbol imponente.

Así era a los 20 años de edad, a finales de septiembre del año 2005. Medía unos dos metros de altura.
 
Sus brotes se van bifurcando de a tres, siguiendo escrupulosamente la secuencia matemática de Fibonacci.

Detalle de las acículas de Abies pinsapo que se disponen alrededor del tallo en escobillón.

Y así lucía de hermoso en abril del año 2012. Había crecido un metro y medio. 
 
Tenía 27 años de edad y acababa de florecer por primera vez, pero sólo flores masculinas.

Al verlas por primera vez quedé fascinado por su extraordinaria belleza.

Detalle de las inflorescencias masculinas de mi abeto de Ronda a punto de abrirse y liberar millones de granos de polen.

Unos días después dispersó el polen con ayuda del viento.


Un año después, en abril de 2013, abrió sus primeras inflorescencias femeninas en forma de estróbilos o conos erguidos, típicas de las pináceas, y lo hizo en abundancia.
 
Y a finales de octubre sus conos literalmente se desintegraron y liberaron miles de semillas, todas ellas provistas de un ala delta, que volaron en todas las direcciones arrastradas por el viento. Ninguna de las que se depositaron sobre la tierra del jardín germinó. Sólo lo hicieron dos que cayeron sobre el sustrato húmedo de otras tantas macetas de mi plantel de arbolitos. Uno de ellos lo regalé a un amigo y el otro ya está plantado tres bancales más arriba que su padre-madre. Al no haber, que yo sepa, ningún otro Abies pinsapo en muchos kilómetros a la redonda, sus semillas son producto de la autofecundación con su propio polen.

Joven abeto de Ronda embelleciendo la plaza del municipio de Grazalema.

domingo, 21 de febrero de 2021

Livistona chinensis: una bellísima palmera asiática de hojas en abanico que ha conquistado el mundo de la mano del hombre

Hace dieciocho años, en mayo del 2003, visité el Jardín botánico de Roma, allí llamado Orto botanico. Lo que más me impactó fue su impenetrable bosque de bambús con unas cañas de 20 centímetros de diámetro y una altura de más de diez metros. Rodeado de aquellas gramíneas gigantescas, con unos tallos de una dureza pétrea por su riqueza en cristales de sílice, me sentí inmerso en una exuberante selva asiática en la que podía aparecer un oso panda en cualquier momento.
 
 
Otra planta que me llamó poderosamente la atención fue una joven palmera de abanico cargada con grandes racimos de dátiles de un llamativo y bellísimo color azul turquesa-granate metalizado, como podéis apreciar en la imagen.

Y aquí tenéis a la palmera de abanico, Livistona chinensis, del Orto botanico di Roma. Con toda seguridad, tras dieciocho años, su tallo habrá crecido cerca de dos metros. Debe estar preciosa. En el esplendor de su desarrollo alcanzará los 9-10 metros de altura con un tallo de 30 centímetros de diámetro.
 
Y como siempre hago en todos mis viajes me traje un puñado de semillas como recuerdo vivo de mi visita a la ciudad eterna. En cuanto llegué a Mallorca sembré los dátiles en macetas individuales, que tras dos meses de espera germinaron sin problemas. Y aquí tenéis a una de las hijas de la livistona romana (tengo tres plantadas en mi jardín), que a los diecisiete años alcanzó su mayoría de edad y en primavera del año pasado floreció por primera vez y lo hizo en abundancia. Al ser una planta monoica sus flores hermafroditas se autopolinizaron con la ayuda de las abejas, que acudieron golosas a libar su abundante néctar dorado. En la imagen le acababa de cortar los cinco racimos de dátiles maduros antes de su caída y también las hojas más viejas. No quiero que se me llene el jardín con miles de palmeritas hijas, sobre todo bajo su madre. La pulpa anaranjada de sus frutos es una golosina para las aves y las ratas, que harían de dispersoras de sus huesos. En clima mediterráneo libre de heladas se puede llegar a comportar como invasora. Así que a partir de ahora, dada su fecundidad, suprimiré sus racimos antes de madurar los frutos.
 
Una característica de la Livistona chinensis son sus pecíolos casi inermes. Sólo en la base de las palmas más viejas sus pequeñas espinas pueden llegar a ser punzantes.
 
Primera floración de mi livistona más vigorosa a finales de abril de 2020.

Detalle de una inflorescencia.

Fotografía de las cinco inflorescencias a principios de mayo del mismo año.

Pequeñísimas flores apétalas de la Livistona chinensis.

Unos meses después, a mediados de agosto, los dátiles ya estaban engordando.

Detalle de los pequeños dátiles todavía inmaduros. Esta palmera ha nacido para sobrevivir, de ahí que no escatime recursos para producir miles de semillas.

 Dátiles ya maduros a finales de diciembre de 2020.
 
 
En algunos de ellos su cutícula todavía no ha adquirido por completo su intenso color azul turquesa ligeramente morado.

Detalle de los frutos completamente maduros de la palmera de abanico china. Parecen perlas de un intenso brillo metalizado.

 Bajo su oscura cutícula, en cambio, la pulpa presenta un llamativo color anaranjado.

Detalle de un fruto partido por la mitad con sus diferentes componentes: cutícula, pulpa y hueso

Esta palmera vive de forma natural en Japón, Taiwan, las islas Ryukyu y en la provincia de Hainan situada en el sudeste de China. Por desgracia es una palmera invasora. Se asilvestra con facilidad en climas favorables por dispersión de sus huesos por las aves y roedores y se puede convertir en una plaga incontrolable, como ha ocurrido en Bermudas, Hawai, Florida y en algunas islas caribeñas. 
 
Soporta el ataque de la mariposa sudamericana, Paysandisia archon, otra plaga invasora que ha invadido toda la cuenca mediterránea. La mariposa pone sus huevos sobre ella, pero en cuanto nota el ataque de las orugas recien nacidas sintetiza hormonas vegetales que bloquean su metamorfosis, y las orugas acaban muriendo sin poder alcanzar su estado adulto.
 
Bonita, pero nacida para sobrevivir, como todas las plantas exitosas convertidas en cosmopolitas de la mano del hombre.

domingo, 7 de febrero de 2021

LISTA DE PLANTAS DE MI HUERTO-JARDÍN

FAMÍLIAS

ACERACEAE
Acer negundo
Acer opalus granatense
Acer palmatum
   
ACTINIDIACEAE
Actinidia arguta
   
ADIANTACEAE
Adiantum capillus-veneris
Adiantum reniforme
   
AGAVACEAE
Agave americana
Agave attenuata
Agave ferox
Dracaena drago
   
AMARANTHACEAE
Amaranthus blitoides
Amaranthus retroflexus
   
AMARYLLIDACEAE
Clivia miniata
Leucojum aestivum ssp. pulchellum
Narcissus dubius
Sternbergia lutea

ANACARDIACEAE
Harpephyllum caffrum
Pistacia lentiscus
Pistacia vera
Schinus molle
   
APOCYNACEAE
Asclepias curassavica
Stapelia variegata
Vinca difformis
Vinca major
Vincetoxicum hirundinaria
Vincetoxicum nigrum
  
ARACEAE
Arisarum vulgare
Arum italicum
Arum pictum
Monstera deliciosa
   
ARALIACEAE
Hedera helix
 
ARAUCARIACEAE
Araucaria excelsa
   
ARECACEAE
Chamaerops humilis
Livistona chinensis
Phoenix dactylifera
Phoenix reclinata
Phoenix roebelenii
Roystonea regia
Sabal domingensis
Sabal palmetto
Trachycarpus fortunei
Washingtonia filifera

   ARISTOLOCHIACEAE
Aristolochia baetica

   ASPIDIACEAE
Dryopteris aemula
Dryopteris pallida subsp. balearica
Dryopteris tyrrhena

   ASPLENIACEAE
Asplenium adiantum-nigrum
Asplenium azomanes
Asplenium fontanum
Asplenium majoricum
Asplenium onopteris
Asplenium trichomanes ssp. inexpectans
Asplenium trichomanes ssp. quadrivalens
Asplenium X orellii
Asplenium X reichsteinii
Asplenium X sollerense
Asplenium X tubalense
Ceterach officinarum ssp. officinarum
Phyllitis sagittata
Phyllitis scolopendrium

   ATHYRIACEAE
Athyrium filix-femina

   AYTONIACEAE
Plagiochasma rupestre

   BETULACEAE
Corylus avellana

   BIGNONIACEAE
Catalpa bignonioides
Jacaranda mimosifolia
Tabebuia avellanedae
Tecoma X smithii
Tecoma stans

   BLECHNACEAE
Doodia caudata
Woodwardia radicans

   BORAGINACEAE
Cynoglossum creticum
Lithospermum apulum

   BROMELIACEAE
Tillandsia aeranthos
Tillandsia cyanea
Tillandsia juncea

   BRYACEAE
Bryum capillare

   BUXACEAE
Buxus balearica
Buxus sempervirens

   CACTACEAE
Austrocephalocereus dybowskii
Hylocereus undatus
Myrtillocactus geometrizans
Opuntia aciculata
Opuntia amyclaea
Opuntia engelmannii
Opuntia ficus-indica
Opuntia hyptiacantha
Opuntia leucotricha
Opuntia linguiformis
Opuntia monacantha var. albovariegata
Opuntia robusta

   CAMPANULACEAE
Campanula erinus

   CANNACEAE
Canna glauca

   CAPPARACEAE
Capparis spinosa

   CAPRIFOLIACEAE
Lonicera implexa
Sambucus nigra
Viburnum tinus

   CARYOPHYLLACEAE
Arenaria serpyllifolia
Cerastium glomeratum
Polycarpon tetraphyllum
Sagina apetala ssp. erecta
Silene vulgaris
Stellaria media

   CASUARINACEAE
Casuarina equisetifolia

   CELASTRACEAE
Euonymus japonicus

   CHENOPODIACEAE
Beta vulgaris
Chenopodium album
Chenopodium murale

   CISTACEAE
Cistus salviifolius
Fumana ericoides

   CLEVEACEAE
Athalamia spathysii

   CNEORACEAE
Cneorum tricoccum

   COMMELINACEAE
Tradescantia pallida

   COMPOSITAE
Aetheorhiza bulbosa ssp. willkommii
Artemisia dracunculus
Aster squamatus
Bellis sylvestris
Calendula arvensis
Carlina corymbosa ssp. corymbosa
Chrysanthemum coronarium
Cichorium intybus
Conyza bonariensis
Conyza sumatrensis
Cynara cardunculus
Cynara scolymus
Dittrichia viscosa
Helianthus tuberosus
Kleinia neriifolia
Lactuca serriola
Leontodon taraxacoides
Pallenis spinosa
Phagnalon rupestre
Phagnalon saxatile
Phagnalon sordidum
Pulicaria odora
Reichardia picroides ssp. picroides
Santolina chamaecyparissus
Senecio vulgaris
Sonchus asper
Sonchus oleraceus
Sonchus tenerrimus
Xanthium echinatum subsp. italicum

   CONVOLVULACEAE
Convolvulus altheoides
Convolvulus arvensis
Convolvulus siculus ssp. siculus

   CRASSULACEAE
Aeonium arboreum
Aeonium arboreum var. atropurpureum
Aeonium davidbramwellii
Aeonium haworthii
Aeonium rubrolineatum
Cotyledon orbiculata
Crassula arborescens
Crassula ovata
Echeveria secunda
Graptosedum “Francesco Baldi”
Greenovia aurea
Kalanchoe beharensis
Portulacaria afra
Sedum caespitosum
Sedum dasyphyllum
Sedum dendroideum
Sedum rubens
Sedum rubrotinctum
Sedum sediforme
Sedum spurium "tricolor"
Sedum stellatum
Umbilicus gaditanus
Umbilicus rupestris

   CRUCIFERAE
Arabidopsis thaliana
Cardamine hirsuta
Cardaria draba
Sinapis arvensis
Sisymbrium irio
Sisymbrium officinale

   CUPRESSACEAE
Cupressus sempervirens
Juniperus cedrus
Juniperus chinensis
Juniperus oxycedrus ssp. macrocarpa
Juniperus phoenicea ssp. turbinata
Juniperus virginiana
Sequoia sempervirens
Tetraclinis articulata

   CYCADACEAE
Cycas revoluta

   CYPERACEAE
Carex muricata ssp. divulsa
Carex rorulenta

   DAVALLIACEAE
Davallia canariensis
Davallia mariesii

   DIOSCOREACEAE
Tamus communis

   DIPSACACEAE
Scabiosa maritima

  EBENACEAE
Diospyros digyna
Diospyros kaki
Diospyros lotus

   EQUISETACEAE
Equisetum ramossisimum

   ERICACEAE
Arbutus unedo
Erica multiflora

   EUPHORBIACEAE
Chamaesyce canescens ssp. canescens
Croton dichogamus
Euphorbia candelabrum
Euphorbia characias ssp. characias
Euphorbia dendroides
Euphorbia grandidens
Euphorbia helioscopica
Euphorbia peplus
Euphorbia pulcherrima
Euphorbia segetalis
Euphorbia serrata
Manihot esculenta
Manihot palmata
Mercurialis annua
Ricinus communis

   FAGACEAE
Fagus sylvatica
Quercus x cerrioides
Quercus coccifera
Quercus ilex ilex
Quercus ilex ilex var. atropurpurea
Quercus ilex rotundifolia
Quercus macrolepis
Quercus pubescens (humilis)
Quercus X robur-pyrenaica-petraea
Quercus suber

   FLACOURTIACEAE
Dovyalis caffra

   FOSSOMBRONIACEAE
Fossombronia caespitiformis

   FUNARIACEAE
Entosthodon pulchellus

   GENTIANACEAE
Blackstonia perfoliata ssp. perfoliata
Centaurium erythraea ssp. majus
Centaurium pulchellum
Centaurium tenuiflorum

   GERANIACEAE
Erodium chium
Erodium malacoides
Geranium columbinum
Geranium dissectum
Geranium lucidum
Geranium molle
Geranium purpureum
Geranium rotundifolium
Pelargonium peltatum

   GINKGOACEAE
Ginkgo biloba

   GRAMINEAE
Ampelodesmos mauritanica
Avena sterilis
Avenula bromoides
Bambusa vulgaris
Brachypodium distachyon
Brachypodium phoenicoides
Brachypodium retusum
Brachypodium sylvaticum
Briza maxima
Bromus catharticus
Bromus diandrus ssp. diandrus
Bromus fasciculatus
Bromus hordeaceus
Cynosurus echinatus
Dactylis glomerata ssp. glomerata
Dendrocalamus giganteus
Desmazeria rigida
Digitaria sanguinalis
Festuca arundinacea
Gastridium ventricosum
Hyparrhenia hirta
Koeleria phleoides
Lagurus ovatus
Lolium perenne
Lolium rigidum
Melica minuta ssp. major
Oryzopsis miliacea ssp. miliacea
Oryzopsis miliacea ssp. thomasii
Poa trivialis
Saccharum officinarum
Setaria verticillata
Vulpia bromoides
Vulpia muralis

   GRIMMIACEAE
Grimmia pulvinata

   GUTTIFERAE
Hypericum perforatum

   HEMIONITIDACEAE
Anogramma leptophylla
Cosentinia vellea

   HIPPOCASTANACEAE
Aesculus hippocastanum

   IRIDACEAE
Crocus cambessedesii
Crocus sativus
Gladiolus illyricus
Gladiolus illyricus var. albus
Gladiolus italicus
Iris florentina

   JUGLANDACEAE
Carya illinoinensis
Juglans ailanthifolia var. cordiformis
Juglans nigra
Juglans regia
Pterocarya fraxinifolia

   LABIATAE
Lamium amplexicaule
Lavandula angustifolia
Lavandula latifolia
Melissa officinalis
Mentha sativa
Mentha spicata
Mentha suaveolens
Origanum vulgare
Phlomis italica
Rosmarinus officinalis
Salvia officinalis
Satureja hortensis
Stachys ocymastrum
Teucrium chamaedrys ssp. pinnatifidum
Thymus piperella
Thymus vulgaris

   LAURACEAE
Apollonias barbujana
Laurus nobilis
Laurus novocanariensis
Persea gratissima
Persea indica

   LEGUMINOSAE
Acacia caven
Acacia farnesiana
Acrocarpus fraxinifolius
Anthyllis tetraphylla
Anagyris foetida
Astragalus boeticus
Caesalpinia paraguariensis
Calicotome spinosa
Ceratonia siliqua
Cercis siliquastrum
Coronilla glauca
Coronilla scorpioides
Dorycnium pentaphyllum
Erythrina caffra
Erythrina lysistemon
Gleditsia triacanthos
Glycyrrhiza glabra
Lathyrus sphaericus
Lotus ornithopodioides
Medicago polymorpha var. denticulata
Melilotus indica
Ononis pubescens
Ononis spinosa ssp. antiquorum
Psoralea bituminosa
Trifolium campestre
Trifolium stellatum
Vicia amphicarpa
Vicia angustifolia
Vicia parviflora
Wisteria sinensis

   LILIACEAE
Allium ampeloprasum
Allium neapolitanum
Allium paniculatum
Allium polyanthum
Allium roseum grandiflorum
Allium subhirsutum
Allium triquetrum
Aloe mitriformis
Aloe saponaria
Aloe vera
Asparagus acutifolius
Asparagus albus
Asparagus densiflorus
Asparagus horridus
Asparagus officinalis
Asparagus plocamoides
Asparagus setaceus
Asphodelus aestivus
Dracaena draco
Hawortia tortuosa
Muscari comosum
Muscari neglectum
Ornithogalum narbonense
Ruscus aculeatus
Scilla numidica
Semele androgyna
Smilax aspera
Urginea maritima

   LINACEAE
Linum strictum
Linum trigynum

   LUNULARIACEAE
Lunularia cruciata

   LYTHRACEAE
Lagerstroemia indica

   MALVACEAE
Althaea hirsuta
Lavatera maritima
Lavatera punctata
Malva silvestris

   MELIACEAE
Melia azedarach

   MNIACEAE
Plagiomnium elatum

MORACEAE
Ficus benghalensis
Ficus carica "Albacor"
Ficus carica "Algarve"
Ficus carica "Argelina"
Ficus carica "Blava"
Ficus carica "Bordissot blanca"
Ficus carica "Brown turkey"
Ficus carica "Bursa Siyahi"
Ficus carica "Bursa Siyahi X Rupestris"
Ficus carica "Caldera de Taburiente"
Ficus carica "Carlina"
Ficus carica "Coll de dama negra"
Ficus carica "Cul de cove"
Ficus carica "Martinenca"
Ficus carica "Morro de bou"
Ficus carica "Napolitana blanca"
Ficus carica "Rotja"
Ficus carica "Sevillina"
Ficus carica "Theniet El Had"
Ficus carica "Vacal"
Ficus carica "White Texas Everbearing"
Ficus carica subsp. rupestris
Ficus rubiginosa var. australis
Ficus rubiginosa var. rubiginosa
Morus alba

   MUSACEAE
Musa “Orinoco”

   MYRTACEAE
Eugenia brasiliensis
Eugenia uniflora
Feijoa sellowiana
Metrosideros excelsa
Myrcianthes pungens
Myrtus communis
Psidium cattleianum
Psidium friedrichsthalianum
Psidium guajava
Syzygium jambos

   OLEACEAE
Fraxinus angustifolia
Fraxinus ornus
Olea europaea var europaea
Olea europaea var sylvestris
Phillyrea latifolia
Syringa vulgaris

   ONAGRACEAE
Epilobium tetragonum
Fuchsia ssp.

   OPHIOGLOSSACEAE
Ophioglossum lusitanicum

   ORCHIDACEAE
Anacamptis pyramidalis
Barlia robertiana
Ophrys balearica
Ophrys bombyliflora
Ophrys fusca
Ophrys speculum
Ophrys tenthredinifera
Orchis fragans
Orchis intacta
Orchis longicornu
Serapias parviflora
Spiranthes spiralis

   OROBANCHACEAE
Orobanche hederae
Orobanche nana

   OXALIDACEAE
Averrhoa carambola
Oxalis corniculata
Oxalis pes-caprae

   PAEONIACEAE
Paeonia cambessedesii

   PAPAVERACEAE
Fumaria capreolata
Papaver rhoeas

   PASSIFLORACEAE
Passiflora caerulea
Passiflora violacea

   PINACEAE
Abies alba
Abies pinsapo
Cedrus atlantica pendula
Cedrus libani
Libocedrus decurrens aureovariegata
Pinus canariensis
Pinus halepensis
Pinus pinea
Pinus sylvestris

   PLANTAGINACEA
Plantago lanceolata

   PODOCARPACEAE
Podocarpus totara

   POLYGALACEAE
Polygala rupestris

   POLYGONACEAE
Polygonum aviculare
Rumex crispus
Rumex pulcher

   POLYPODIACEAE
Platycerium bifurcatum
Polypodium cambricum

   PORTULACACEAE
Portulaca oleracea

   POTTIACEAE
Barbula convoluta
Pleurochaete squarrosa
Tortula muralis

   PRIMULACEAE
Anagallis arvensis
Anagallis foemina
Cyclamen balearicum
Lysimachia minoricensis
Samolus valerandi

   PROTEACEAE
Macadamia tetraphylla

   PTERIDACEAE
Pteris vittata

   PUNICACEAE
Punica granatum

   RANUNCULACEAE
Clematis cirrhosa
Clematis flammula
Helleborus lividus
Nigella damascena
Ranunculus ficaria
Ranunculus parviflora
Ranunculus sardous

   RHAMNACEAE
Rhamnus alaternus
Rhamnus ludovici-salvatoris
Zizyphus sativa

   ROSACEAE
Agrimonia eupatoria
Crataegus azarolus
Crataegus monogyna
Crataegus ruscinonensis
Cydonia oblonga
Eriobotrya japonica
Fragaria vesca
Malus pumila
Mespilus germanica
Potentilla reptans
Prunus amygdalus
Prunus armeniaca
Prunus avium
Prunus cerasifera
Prunus cerasus
Prunus spinosa
Prunus spinosa var. rubra
Pyrus betulaefolia
Pyrus communis
Pyrus pyraster
Rosa sempervirens
Rosa canina
Rosa micrantha
Rosa ssp.
Rubus ulmifolius
Sanguisorba minor
Sorbus aria
Sorbus domestica

   RUBIACEAE
Asperula laevigata
Crucianella latifolia
Galium aparine ssp. aparine
Galium murale
Galium setaceum
Rubia angustifolia ssp. angustifolia
Rubia peregrina ssp. longifolia
Rubia peregrina ssp. peregrina
Sherardia arvensis
Valantia hispida
Valantia muralis

   RUTACEAE
Citrus limoneum
Citrus nobilis
Citrus paradisi Duncan
Citrus paradisi Red Blush
Citrus sinensis
Fortunella margarita
Microcitrus australasica

   SALICACEAE
Salix caprae
Salix tarraconensis

   SANTALACEAE
Osyris alba

   SAPINDACEAE
Dimocarpus longan
Koelreuteria paniculata
Litchi sinensis
Sapindus indica
Ungnadia speciosa

   SAPOTACEAE
Lucuma mammosa
Pouteria campechiana

   SAXIFRAGACEAE
Saxifraga tridactylites

   SCROPHULARIACEAE
Antirrhinum majus
Antirrhinum orontium
Kickxia elatine
Kickxia spuria
Scrophularia peregrina
Sibthorpia africana
Verbascum sinuatum
Veronica arvensis
Veronica cymbalaria ssp. trichadena
Veronica persica
Veronica polita

   SELAGINELLACEAE
Selaginella denticulata

   SIMAROUBACEAE
Ailanthus altissima

   SINOPTERIDACEAE
Cheilanthes acrostica
Notholaena marantae ssp. subcordata

   SOLANACEAE
Physalis peruviana
Solanum linnaeanum
Solanum luteum
Solanum tuberosum "Vitelotte noire"

STERCULIACEAE
Brachychiton populneum

    TAMARICACEAE
Tamarix africana

    TARGIONIACEAE
Targionia lorbeeriana    

TAXACEAE
Taxus baccata piramidalis
   
TAXODIACEAE
Cryptomeria japonica "Elegans"

THEACEAE
Visnea mocanera
   
THELIGONACEAE
Theligonum cynocrambe
   
THELYPTERIDACEAE
Christella dentata
   
TILIACEAE
Luehea divaricata
Tilia cordata

ULMACEAE
Celtis australis
Ulmus minor

UMBELLIFERAE
Bunium balearicum
Crithmum maritimum
Daucus carota ssp. carota
Foeniculum vulgare
Petroselinum crispum
Scandix pecten-veneris
Thapsia transtagana
Torilis arvensis ssp. neglecta
Torilis arvensis ssp. purpurea
Torilis nodosa
   
URTICACEAE
Parietaria judaica
Parietaria lusitanica
Urtica membranacea
   
VALERIANACEAE
Centranthus calcitrapae
Valerianella microcarpa
   
VERBENACEAE
Lippia citriodora
Vitex agnus-castus

VIOLACEAE
Viola alba ssp. dehnhartii
   
VITACEAE
Parthenocissus quinquefolia
Vitis vinifera
   
ZINGIBERACEAE
Curcuma longa
------------------------------------

ÁRBOLES

(Especies, subespecies, variedades)


Aceráceas---3

Anacardiáceas---4

Arecáceas---10

Betuláceas---1

Bignoniáceas---5

Buxáceas---2

Caprifoliáceas---2

Casuarináceas---1

Coníferas---20

Ebenáceas---3

Ericáceas---1

Fagáceas---9

Flacourtiáceas---1

Ginkgoáceas---1

Gramíneas---1

Hippocastanáceas---1

Juglandáceas---5

Lauráceas---5

Leguminosas---10

Liliáceas---1

Lythráceas---1

Meliáceas---1

Mirtáceas---10

Moráceas---6

Oleáceas---6

Oxalidáceae---1

Proteáceas---1

Punicáceas---1

Rhamnáceas---3

Rosáceas---18

Rutáceas---10

Salicáceas---1

Sapindáceas---5

Sapotáceas---2

Simaroubáceas---1

Sterculiáceas---1

Tamaricáceas---1

Theáceas---1

Tiliáceas---2

Ulmáceas---1

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Total 159

sábado, 2 de enero de 2021

LA ÑORA, EL PIMIENTO DE CRISTÓBAL COLÓN

  El navegante trajo las semillas de la caribeña Isla La Española al volver a España de su primer viaje a Las Índias

 Cuando Colón llegó de regreso al puerto onubense de Palos de la Frontera, el 15 de marzo de 1493, fue directamente al cacereño Real Monasterio de Santa María de Guadalupe a depositar un cirio a la Virgen en acción de gracias por el éxito de la expedición. Y fue allí donde dio las semillas de la que él llamaba nueva especia de Las Indias, el pimiento, a los monjes jerónimos del monasterio. Los hermanos hortelanos procedieron enseguida a sembrarlas y, al comprobar que prosperaban y frustificaban en tierras extremeñas, les pasaron semillas a sus hermanos del Monasterio de Yuste, y éstos a su vez se las pasaron con posterioridad a los hermanos del Monasterio de los Jerónimos de San Pedro de La Ñora, en Murcia. Y de La Ñora le quedó el nombre al pimiento colombino.
 
Y no acabó en La Ñora el intercambio de semillas entre monjes jerónimos, ya que posteriormente la nueva especia americana llegó a los huertos de los monasterios andaluces de La Luz (Huelva) y de Buenavista (Sevilla) y al riojano monasterio de Santo Domingo.

Así pues este fue el camino de expansión del pimiento ñora:
 
Isla La Española, actuales Santo Domingo y Haití (Caribe)
I
Monasterio de Guadalupe (Cáceres)
I
Monasterio de Yuste (Cáceres)
I
Monasterio de La Ñora (Murcia)
I
Monasterio de Buenavista (Sevilla)
I
Monasterio de La Luz (Huelva)
I
Monasterio de Santo Domingo (La Rioja)
I
Y de ahí al resto de España.
 
El extraño topónimo de la localidad murciana que le dio su nombre al pimiento caribeño procede del árabe andalusí al-nâ`ûra, que significa rueda hidráulica, en referencia a la noria que elevaba las aguas del río Segura para regar las tierras de la ya entonces famosa Huerta Murciana. Cuando, tras numerosas capitulaciones, sublevaciones, rendiciones, conquistas y reconquistas, unas veces por la Corona de Castilla y otras por la Corona de Aragón, unas veces enfrentadas y otras aliadas, la taifa andalusí de Mursiya pasó definitivamente a manos castellanas, con una importante población de colonos castellanos, aragoneses y catalanes mezclados con los moros murcianos esclavizados, la localidad andalusí de al-nâ`ûra pasó a llamarse LA AÑORA. Con el tiempo los descendientes de aquel mestizaje castellano-aragonés-catalán-andalusí acabaron llamándola simplemente LA ÑORA. 

A principios del siglo XIX se produjo un importante movimiento migratorio de murcianos huyendo del hambre hacia tierras levantinas y especialmente catalanas. Con ellos, en su escaso equipaje, llevaban sus amadas ñoras con las que preparaban su pimentón, condimentaban sus huevos fritos y sus ensaladas y cocinaban sus arroces rojos y naranjas y su caldero cartagenero (en esta localidad murciana llaman bolas secas a las ñoras)
 
 A su paso por Alicante algunos emigrantes murcianos decidieron echar raíces y se asentaron en tierras valencianas. De ellos procede el delicioso plato alicantino a base de ñoras llamado pericana.

Los que decidieron continuar su ascenso por la costa levantina acabaron en tierras de Tarragona. Y fruto de su integración con la sociedad tarraconense surgieron varias salsas catalanas absolutamente deliciosas, preparadas claro está con las extraordinarias ñoras de la Huerta Murciana, traidas como un tesoro por los emigrantes murcianos: la salsa Romesco, que en su origen se preparaba con pimientos cuerno de cabra, y la salsa Salvitxada, en rigor la auténtica salsa para acompañar a los Calçots en lugar de la más conocida romesco.