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jueves, 1 de octubre de 2015

Esculturas metálicas de Mariano Navares: su ingenio transforma la chatarra en belleza

Las calles del paradisíaco pueblo de Estellencs muestran una exposición permanente de su obra.

 Cabeza de la escultura MULUS FERREUS orientada de manera que mira de frente al Puig de Galatzó.

Mariano Navares es un escultor burgalés nacido en Miranda de Ebro en 1959. Cuando en un viaje visitó el pequeño pueblo mallorquín de Estellencs, quedó prendado de su paz, su cegadora luz mediterránea y su extraordinaria belleza natural y en 1995 decidió quedarse a vivir allí para siempre. 

Estellencs es costero y montañoso a la vez. Se asienta sobre un acantilado muy cerca del mar, donde las abruptas montañas parecen haber sido carcomidas durante millones de años por los incansables zarpazos erosivos de las olas del Mediterráneo, que con frecuencia se embravece y golpea con furia los altísimos acantilados de la costa noroeste de Mallorca, tragándose miles de toneladas de rocas calizas, como si quisiera borrar poco a poco la isla de la faz de la Tierra. 

 Visión del mar desde la terraza de un bar de Estellencs. 

Bajada a la Cala Estellencs que se encuentra a un par de kilómetros del nucleo del pueblo.

 La diminuta y entrañable cala nos muestra, como si de un gigantesco mordisco a una montaña se tratase, los diferentes estratos rocosos a veces rojizos, a veces amarillentos o incluso blancos que conforman la Serra de Tramuntana.

 En las rocas salpicadas por las olas abunda el hinojo marino y varias especies de Limonium.

 En la cala hay una curiosa fuente de agua dulce que desagua directamente en el agua salada del mar.

Desde la misma cala parten dos rutas de senderismo que llevan al pueblo.

 Nada más llegar a Estellencs quedé fascinado por la escultura de un mulo que da la bienvenida a los visitantes. Este pequeño pueblo queda tan lejos de las principales vias de comunicación de Mallorca que debo confesar casi con rubor que todavía no lo conocía. Para visitarlo hay que ir expresamente. Ahora que ya lo conozco os aseguro que vale la pena dedicar todo un dia a hacerle una visita.

El mulo con sus largas patas y su aspecto demacrado me recordó al caballo de Don Quijote de la Mancha. Visto de cerca es impactante. Uno tiene la sensación de que está vivo, que se mueve, que te mira.

Mariano Navares demuestra al mundo con sus obras que la chatarra y demás desechos metálicos que el escultor recupera del entorno de la Serra de Tramuntana donde vive, aun estando oxidados o precisamente gracias a ello, pueden convertirse en bellísimas esculturas metálicas de un estético color pardo rojizo de óxido de hierro.

 La larga frente recta y lisa de los equinos y el ocico. Esta escultura fue inaugurada el dia 21 de agosto de 2010.

Anatomía metálica: músculos en forma de muelles, corazón metálico, depósito de gasolina de una motocicleta como estómago, engranajes y poleas como intestinos, suspensión de ballestas como pared abdominal, . . .

Un logradísimo trasero de mulo. Las patas parecen tan reales que uno tiene la sensación de que en cualquier momento puede darte una coz.

La cola y el orificio anal.

Los pabellones auriculares y las crines son de un realismo sorprendente.

Me imagino lo mucho que disfrutó el escultor recreando todos los detalles anatómicos.

Los cascos delanteros con su herradura.

Os aseguro que disfruté como un niño con todos los detalles. Los cascos traseros son todavía más bonitos y perfectos que los delanteros.

La pequeña iglesia de Estellencs. A su lado hay una nueva iglesia mucho más grande e inacabada, cuya construcción tuvo que detenerse por falta de presupuesto.

EL VIAJERO PERDIDO llevando las maletas, escultura de 1999.

 La cabeza con el pelo desaliñado y el rostro con expresión de angustia y enfado es impactante.

La maleta está hecha con botes de cerveza y cocacola prensados y compactados.

La mano con los dedos agarrados al asa de la maleta.

Detalle de los dedos.

Los brazos llevando las dos maletas.

El palo y los cables eléctricos que se ven detrás del viajero afean mucho la contemplación de la escultura. Yo sugeriría al alcalde que intente convencer a la compañía eléctrica de que los soterre.

 Interior de la pequeña Iglesia de Estellencs.

 Está dedicada a San Juan Bautista.

La esbelta escultura llamada RE ACZION A, situada  en la Plaça Nova junto a la iglesia.

Fue expuesta en agosto de 2005.

Su cabeza es un cubo de chatarra prensada. Se la aguanta con las dos manos. ¿Qué quiso representar el escultor con esta obra?

La escultura tiene una altura de 360 cms.

La esbeltez extrema de sus miembros inferiores es muy llamativa.

El pie izquierdo junto a la plaquita con el nombre de la escultura.

El otro pie con zapato deportivo.

Estas tres obras escultóricas vistas en directo en el entorno donde se ubican dejan un recuerdo indeleble en la memoria. A los mallorquines que no las hayais visto y a los foráneos que visitéis Mallorca os recomiendo desplazaros expresamente a Estellencs para admirar la obra de Mariano Navares. No os defraudará.




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