banear

domingo, 12 de febrero de 2012

Sibthorpia africana: un endemismo balear

La Sibthorpia africana es una plantita muy discreta, insignificante, humilde, tímida, peludita, que gusta de vivir enraizada sobre el musgo y los líquenes que rellenan las grietas rocosas frescas y húmedas orientadas hacia el norte. Aborrece el sol directo y para evitarlo, como si su timidez le impidiera asomarse, cuando sus tallos en su crecimiento tapizante llegan al borde de la grieta se pegan a las rocas calcáreas y al musgo, adoptando el aspecto de un tapiz verde. De esta manera sólo recibe los rayos sesgados del amanecer y del atardecer, o sea del nordeste y del suroeste, permaneciendo en la sombra durante las horas centrales del dia. Pertenece a la familia de las Scrophulariaceae.

Tallo florido de Sibthorpia africana a principios de mayo creciendo sobre el musgo que rellena una grieta rocosa de la Serra de Tramuntana de Mallorca a 110 msnm. Los tallos pueden alcanzar los 40 centímetros de longitud.

Sibthorpia africana a finales de octubre en su hábitat preferido, la grieta de una roca orientada hacia el norte.

En esta imagen la heliofobia de la Sibthorpia africana es tan evidente que ninguna hoja se atreve a sobresalir fuera de la grieta.  

El botánico que la bautizó sufrió un lapsus y la llamó africana sin serlo, pues en realidad se trata de un endemismo estrictamente balear que vive en todas las islas del archipiélago excepto en Formentera. Cabe también la posibilidad de que el botánico no hubiera estado nunca en las Islas Baleares y recibiera un especímen de alguno de sus alumnos mezclado con plantas africanas, lo que le llevó a un error al bautizarla. Curiosamente la única planta de éste género que vive en África es la Sibthorpia europaea.

Primera flor de Sibthorpia africana a finales de abril. Las flores de esta Scrophulariaceae suelen ser solitarias. Excepcionalmente se pueden encontrar dos flores sobre el mismo tallo.

El género Sibthorpia cuenta solamente con cinco especies en todo el mundo, distribuidas por regiones subtropicales y templadas de Europa, África y América. Son plantas perennes y rastreras cuyos tallos tienen tendencia a enraizar cuando sus nudos tocan la tierra, facilitando así su supervivencia y su expansión hacia grietas contiguas.

Otra flor a principios de mayo. La Sibthorpia africana vive desde el nivel del mar hasta los 1300 metros de altitud. Florece en abril, mayo y junio.

La mayoría de flores de Sibthorpia africana son pentámeras con cinco pétalos de un vivo color amarillo limón, muy raramente blancos, cinco estambres y un pistilo. Excepcionalmente pueden presentar hasta ocho pétalos.

Visión lateral de una flor de Sibthorpia africana en la que se aprecia la abundante pilosidad del cáliz y del envés de las hojas. Los pelos pueden ser no excretores los más largos y glandulíferos con una minúscula glándula en el extremo los más cortos. En ningún caso superan los dos milímetros de longitud.

Las hojas son reniformes con el borde dentado y muy pilosas, sobretodo por el envés. Cada hoja presenta entre 5 y 14 dientes anchos, de agudos a obtusos y un pecíolo densamente peloso más largo que el limbo.

Al igual que el musgo sobre el que crece, la Sibthorpia africana sobrevive a los largos, calurosos y resecos meses del verano balear entrando en estivación, con la mayoría de hojas deshidratadas, esperando pacientemente a que caigan las primeras lluvias del otoño.


1 comentario: