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domingo, 5 de octubre de 2014

Myrcianthes pungens, el mirto del Amazonas

Los indios guaraníes lo llaman ivá viyú. En Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay recibe el nombre de guabiyú, guaviyú, guabijú o guavijú y en lenguaje científico internacional Myrcianthes pungens. Otros nombres secundarios considerados sinónimos son Acreugenia pungens, Eugenia pungens, Eugenia ybaviyu y Luma pungens.


Se trata de un arbusto o pequeño árbol forestal de no más de 12 metros de altura que crece en los claros más iluminados de la región tropical más sureña de la cuenca del Amazonas, llegando hasta el norte subtropical de Argentina y Uruguay. Al igual que nuestro mirto mediterráneo, con el que guarda un gran parecido, pertenece a la familia de las Myrtaceae.

Hace unos siete años mi cyber-amigo portugués Sérgio Duarte, profesor de Sistemas de Computación de la Facultad de Informática de la Universidad Nova de Lisboa, gran aficionado a los frutales tropicales, me mandó una pequeña colección de arbustos brasileños de unos dos años entre los que había dos Myrcianthes pungens. Ambos llevan seis años sembrados en mi jardín. El más vigoroso y mejor adaptado es el que se ve en la imagen. Está magnífico. Ya mide más de dos metros de altura y este año ha florecido y fructificado por primera vez. El otro parece sufrir con el clima de Mallorca y no acaba de arrancar.

Primeras flores dia 21 de junio de este año. Son extraordinariamente parecidas a las de nuestro Myrtus communis.

Más flores de Guabijú, que desprenden un delicado aroma.

Los numerosos y llamativos estambres de sus flores son una característica compartida por todas las Myrtaceae.

 Hojas lustrosas de Myrcianthes pungens. Si son machacadas despiden una resina volátil que ahuyenta las moscas y otros insectos, por lo que pueden utilizarse como repelente doméstico. Tomadas en infusión tienen un efecto astringente y antiséptico que facilita la resolución de los cuadros diarréicos.

Fruto maduro de Guabijú. Es muy llamativo su color granate casi negro y la abundante pilosidad que recubre su exocarpio.

Mismo fruto anterior en detalle. Resulta llamativa la clorosis ferropénica de las hojas, que no parece afectar a la buena salud del arbusto. Esta myrtácea sudamericana está tan adaptada a vivir sobre el sustrado ácido de la hojarasca de la selva  que al sembrarla en tierra caliza y ligeramente  alcalina sus raíces no logran absorber el hierro y sufren de clorosis, como se puede ver en las manchas blancas de las hojas.

 Tamaño real de un fruto de Guabijú.

La pulpa tiene un vivo color anaranjado y rodea una única semilla que debe sembrarse inmediatamente, pues como ocurre con muchos otros frutales tropicales y subtropicales pierde rápidamente la capacidad de germinación.

La pulpa tiene un exótico sabor tropical parecido al de la Cereza del Surinam. Es muy rica en vitaminas y antioxidantes. La piel o exocarpio es bastante gruesa y pilosa, por lo que conviene pelar el fruto antes de consumirlo.

La semilla es muy pequeña y tiene una forma arriñonada.


10 comentarios:

  1. Es interesante conocer estas plantas que no forman parte de nuestro entorno habitual, y más si puedes cultivarlas como has hecho tu.
    Gracias por compartir, Juan.
    Un abrazo!!

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  2. Juan, que interesante, me encantaría tenerlos, yo tengo el común nuestro mediterráneo. Besos.

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    1. Teresa, nuestro mirto mediterráneo no tiene nada que envidiar a este amazónico. En mi trocito de montaña los mirtos silvestres crecen como un bosque. Los hay de frutos pequeños, de frutos grandes y también de frutos blancos inmaculados. Un cordial saludo.

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    2. Juan, algún día me encantaría ver ese trocito de montaña.

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  3. Como siempre, un articulo muy muy muy currado, y sin desperdicio alguno!!!
    Un saludo Juan!!

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  4. Hola Juan. Soy Irene de Argentina, solíamos encontrarnos en infojardín, años ha, toda una antigüedad ja,ja. Solía hacerte preguntas sobre frutales, de los cuales es super fanático mi esposo. Hoy acabamos de probar el primer frutito de uno de nuestros guabiyu o mato (otro de sus nombres comunes)De inmediato nos acordamos de vos ya que en su momento nos habías indicado que podía ser uno de los que quizás pudieramos tener.En otra ocasión te comentaré sobre los nativos que estamos poniendo en nuestra nueva casa. Un abrazo enorme

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    1. Hola Irene: Me alegra tener noticias vuestras. Han pasado más de 10 años. Espero que vuestros frutales os den buenas cosechas. Un cordial saludo.

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