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domingo, 7 de diciembre de 2014

Helianthus tuberosus, el girasol que da patatas

Aguaturmas, turmas de tierra, tupinambos, topinambures, topís, patacas, alcachofas de Jerusalén, batacas de caña, marengueras, peras de tierra, macucas, patatas de palo, cotufas, patacas pedorras, castañas de tierra y otros muchos nombres más reciben los tubérculos de la hierba canadiense de la familia de las Compositae de nombre científico Helianthus tuberosus, prima hermana del auténtico girasol de pipas, Helianthus annuus.

Aguaturmas recién recolectadas tras arrancar las plantas secas en invierno. Recomiendo ampliar las fotos con un doble click para apreciar mejor los detalles.

Brotes nuevos surgidos de los tubérculos en primavera tras la hibernación. En el siglo XVII un francés la encontro creciendo silvestre en la provincia canadiense de Nueva Escocia, se le antojó muy bonita y la trajo a Europa como planta de jardín con el nombre de Girasol de Canadá. Desde entonces se ha extendido su cultivo por todo el mundo tanto como planta ornamental como para el aprovechamiento de sus tubérculos.

Las flores de pétalos dorados son como pequeños girasoles que brillan con luz propia.

Las plantas de Helianthus tuberosus pueden alcanzar los dos metros de altura. A finales del verano y principios de otoño florecen abundantemente cubriéndose de flores como la de la imagen como si de un firmamento de estrellas se tratase.

Los falsos pétalos amarillos o lígulas en un número que oscila entre 10 y 20 rodean la inflorescencia o capítulo formado por hasta 30 florecillas.

Sólo las flores periféricas tienen pétalos, sólo uno y muy grande, llamado lígula. Se les llama por ello flores liguladas. Las que ocupan el interior del capítulo carecen de pétalos y reciben el nombre de flores tubulares o flósculos. Ambos tipos de flores cuentan con un ovario ínfero que se transformará en una semilla, del que surge un largo estigma femenino con el extremo bifurcado rodeado por varias anteras masculinas soldadas entre sí más cortas que el estigma.

En invierno la parte aérea de la planta se seca, quedando en la tierra los tubérculos cuyas yemas brotarán en primavera tras la hibernación, repitiendo así año tras año su ciclo vital.

Los tubérculos son raíces engrosadas que acumulan azúcares y otros nutrientes.

Tras proceder a su lavado con abundante agua y al recorte de las raicillas las aguaturmas quedan listas para su consumo. Se pueden comer crudas tal cual. Su pulpa es crujiente y su sabor es muy dulce y refrescante. Cortadas en dados o rodajitas se pueden añadir a ensaladas.

Unos años después, en abril de 2015, sembré cuatro aguaturmas de una variedad con tubérculos de gran tamaño en un gran macetón con dos riegos semanales y abundante materia orgánica. A principios de noviembre la parte aérea de las plantas se ha secado, como se ve en la imagen.

Tras dar la vuelta al macetón han aparecido los tubérculos.

De los cuatro tubérculos que sembré he obtenido una cosecha de 3 kilógramos.

Aproximadamente cada aguaturma o tupinambo me ha dado entre 15 y 20 tubérculos.

Detalle de los tubérculos ya limpios de tierra y raicillas. En el macetón he dejado media docena de tubérculos que pasarán el invierno aletargados en hibernación y en primavera echarán brotes para repetir su ciclo anual y darme una nueva cosecha de aguaturmas.

Simplemente hervidas con agua y sal y aliñadas con aceite de oliva, las aguaturmas tienen un sabor delicioso. En el plato de la imagen las cubrí de mahonesa y las acompañé con un tamarillo de Colombia cortado en cuatro trozos. Preparadas de esta manera tan sencilla están tan buenas que saben a poco. Su pulpa es muy suave y la piel es muy fina y no molesta al masticarla.

Y aquí las tenéis acompañando un contundente plato de frijoles. Son una verdadera delicatessen.

Y aquí unos deliciosos huevos al plato sobre un lecho de salsa de tomate con pimentón dulce, pimienta negra, sal y una pizca de azúcar para reducir la acidez del tomate, acompañados de pequeños tupinambos muy tiernos, hervidos en agua y sal. ¡Uhmmm, qué gozada de cena!

El Helianthus tuberosus tiene una gran facilidad para asilvestrarse y convertirse en una verdadera plaga. En los lugares donde pone en peligro la flora autóctona resulta difícil de erradicar, ya que siempre queda algún pequeño tubérculo o un fragmento de rizoma que perpetúa el problema. Sin embargo yo le veo el lado positivo. Mientras las plantas son arrancadas se puede hacer acopio de sus deliciosos tubérculos y darse luego un festín con ellos. No hay mal que por bien no venga.



22 comentarios:

  1. Hola Juan
    No sé si haré un chiste con lo que te voy a decir, pero creo que he visto esta planta, si es que realmente es esta, en la montaña, en un paraje por el que voy a pasear con mi perra. ¿es posible? o no pueden ser silvestre y sólo crecen si se las cultiva?, si no lo es sus flore se parecen mucho, yo, por mi ignorancia, creía que eran margaritas grandes,
    Cuando vuelva, aprovechando que es invierno y escarbaré un poco a ver si hay tubérculo,
    Una abraçada, y muchas gracias por compartir tus conocimientos,
    Juanma

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    1. Hola Juanma:

      Muchas gracias a ti,
      Pues podría ser que lo fueran. No sólo se reproduce por tubérculos sino que también produce semillas como las margaritas y éstas pueden ser llevadas por el viento a mucha distancia.

      Una abraçada.

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  2. Conozco esta planta "de lejos", de verla desde el coche al entrar a mi pueblo, por una zona muy escarpada. Me vas a permitir que te pregunte, Juan, cómo se cocinan esos frijoles. ¡Vaya pinta tienen! Si los hiciste tú, enhorabuenísima, porque al menos entran por los ojos.
    Un abrazo.
    Guillermo.

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    1. Muy sencillo, Guillermo. Se ponen los frijoles en remojo la noche anterior para que se hidraten y sean más fáciles de cocinar. Al día siguiente se ponen al fuego con agua abundante y sal y se cuecen hasta que están casi al dente, momento en que se les añaden las aguaturmas que se cuecen muy rápido. Una vez está todo cocido se escurre el agua y se reserva. En una sartén se hace un sofrito con tomate, cebolla y ajos al gusto con una hoja de laurel y unas ramitas de tomillo y mejorana y se mezcla con los frijoles tras retirar las hierbas aromáticas. Se pone todo junto al fuego durante unos minutos y se reserva. Se puede comer tal cual como plato vegetariano o como he hecho yo se puede acompañar de una tortilla francesa hecha con hojas de albahaca fresca. Un abrazo.

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    2. ¡Madre mía! Me encanta. Voy a ver si me hago con estos tubérculos... :P
      Gracias por la receta. Un abrazo.

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  3. Juan, yo las tengo plantadas pero nunca intente probarlas, bueno es que antes no sabia que eran comestibles, ¿ tu me aconsejas que las pruebe ? Un abrazo.

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    1. Claro que sí, Teresa. Desentierra una, límpiala bien bajo el chorro del grifo y dale un mordisco. Alucinarás de lo buena que está. Un abrazo.

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  4. Hola Juan. Pues al igual que los autores de los comentarios anteriores, creo que he visto esta planta en un lugar por el que paso muy a menudo con el coche y siempre me ha llamado la atención la belleza de la flor, pero por ser un lugar de difícil acceso no me ha parado nunca para observarla más de cerca, algo que pienso hacer en cuanto tanga ocasión y salir de dudas si se trata de la planta que nos describes. Esos tubérculos me han resultado de lo más curioso y si encima están tan buenos como dices, no sería mala idea probarlos. Gracias, una vez más, por enriquecer nuestros conocimientos botánicos.
    Saludos

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    1. Hola Pini: Si vas a buscarlos uno de estos días ten en cuenta que ahora tienen la parte aérea seca y parecen muertos. Basta que arranques un tallo seco y te vendrán varios tubérculos como se ve en las imágenes que he puesto. Un saludo.

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  5. Interesante e instructivo como siempre, además le abres el apetito a cualquiera.
    Intentaré pillarlas.
    Un abrazo chicharrero.

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    1. Muchas gracias, Jesús. Un abrazo mallorquín.

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  6. mil holas.
    ajaaaaaa, las benditas patacas, de niño tenia un diccionario del cual tengo memorizadas casi todas las imagenes y una de ellas era la de las patacas, pero solo se les veia las raices comestibles ,,benditas patacas y su descripcion, solo sabia que pertenecia alas heliantus y que daban raices comestibles que se le daba a los cerdos. me moria de ganas de encontrar una de estas plantas,,tengan en cuenta que vivo practicamaente en un desierto oks. y de ahi nomas, peor jamas vi ni supe que calse de hoja o flor tendria,,,asta hace poco,,y ahora con la perfecta descripcion de juan bibiloni ya se como lucen sus flores sus hojas y la raiz comestible. abrire el ojo tal vesss encuentre una por ahi. agregare que me agrada encontrar gente que al igual que yo tiene la mania por las palntas y que aun cuado esta en un coche, puede desde lejos observar plantas e identificarlas,,son como yo. cuidado con los choques.

    saludos desde lima peru

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  7. Hola, no paro de encontrar post interesantísimos en este blog.
    Nos han pasado varios tupinambos, y nos gustaría integralos en un seto caduco (que en realidad solo seria de tupinambos), estarà relativament cerca de arboles frutales y algun cultivo. Pero tenmos miedo de que se nos combierta en un dolor de cabeza. Tan xungo es el tema?! o se puede controlar con barrera rizomatica, etc... podrian afectar a los otros cultivos?!
    muchisimas gracias
    Roser

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    1. Roser, si cada año las arrancas y te comes los tubérculos no hay problema.

      Un saludo.

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  8. Hola Juan, estoy interesada en plantar esta tubérculo en maceta, podríamos ponernos en contacto para comprarte algunas o bien hacer un intercambio, vivo en Canarias.

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    1. Hola Nevenka:
      Los puedes comprar facilmente por internet. Busca en google.
      Un saludo.

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  9. esta planta se parece a una que en venezuela la conocemos como arnica y su uso es medicuinal no sabia decirle si es la misma

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    1. Tienes razón, Damaris. Las flores de la Arnica montana son casi idénticas a las del tupinambur. Un saludo.

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