sábado, 1 de agosto de 2015

El Mocán, sus bayas alimentaron a los guanches

El Mocán o Mocanero, de nombre científico Visnea mocanera, es la única especie del género Visnea perteneciente a la familia de las Theaceae. Es un arbusto o pequeño árbol que no suele sobrepasar los 8 metros de altura, aunque excepcionalmente puede alcanzar los 15 metros. Es endémico de la región Macaronésica. Vive en las Islas Canarias y en Madeira.

 Hojas de Mocán.

 Flor y capullos florales de Mocán a finales de noviembre.

Las flores acampanadas se disponen en racimos colgantes.

Los cinco pétalos de la flor lucen un blanco inmaculado y suelen estar parcialmente soldados por su base. .

Los cuatro o cinco sépalos con frecuencia adquieren un vistoso color rojizo.

Las flores son hermafroditas. Los órganos reproductores están formados por un androceo en forma de múltiples estambres acabados en anteras color crema repletas de polen del mismo color, que rodean al gineceo constituido por un ovario ínfero que se prolonga en un corto pistilo acabado en un estigma trifurcado.

Fruto todavía verde a finales de mayo. Es una baya globosa con una semilla en su interior rodeada por una pulpa dulce y jugosa. Una vez ha madurado suele tener el tamaño y la forma de un garbanzo aunque en ocasiones puede alcanzar un tamaño más grande y llegar a los dos centímetros de grosor. 

Los frutos maduran en pleno verano, como los de la imagen fotografiados a principios de agosto. Los canarios los llaman yoyas y se los comen al natural como si fueran pequeñas cerezas. Los aborígenes canarios, los guanches, también se los comían, tanto en fresco como desecados, siendo un componente importante en su alimentación. También los machacaban y luego hervían a fuego lento hasta obtener una especie de miel o melaza rojiza. Incluso los fermentaban una vez machacados y fabricaban así un licor muy dulce llamado Quecerquén o Quarcequén.

Fruto maduro de un intenso color rojo sangre que en plena maduración adquiere un color púrpura casi negro. Al ser pariente del árbol del Té sus frutos y semillas contienen componentes similares al té verde, sobretodo antioxidantes y estimulantes suaves.

Cada fruto contiene una única semilla cónica rodeada por pulpa verde amarillenta. Las palomas Rabiche y Turqué, endémicas de Canarias, se alimentan de sus bayas, que evolutivamente tienen el tamaño y la forma ideales para ser tragadas enteras por estas aves, que tras digerir la pulpa, regurgitan o defecan las semillas lejos de la planta madre, siendo por tanto esenciales para la supervivencia de los bosques de Laurisilva.

Pequeño Mocán recién nacido a finales de septiembre de 2005. Nació de una semilla que me mandó mi amigo Josep procedente del Jardín Botánico de Barcelona.

Ahora, diez años después, se ha convertido en un arbolito muy sano y vigoroso de unos tres metros de altura, que vive muy a gusto en mi jardín en plena Serra de Tramuntana de Mallorca. Sus antepasados ya vivieron aquí hace millones de años cuando en la Cuenca Mediterránea reinaba un clima subtropical cálido y húmedo semejante al de las paradisíacas islas de la Macaronesia.



8 comentarios:

  1. Y de sabor, qué tal es?

    Siempre se aprende leyendo este blog.

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    1. dr. ramsés, el sabor es muy suave, con muy poca acidez. La verdad es que los frutos son tan pequeños que para sentir bien el sabor se deben comer de seis en seis. Yo diría que me recuerdan a la pulpa de una manzana muy madura.

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  2. Este no lo conocía, gracias. Feliz domingo.

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  3. Con las diferencias existentes, ya que ésto no es un cereal ¿se podría llegar a considerar al checerquén como la "primera cerveza canaria"?

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